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    para ser iguales es necesario que renunciamos a lo que nos hace diferentes a la mayoría

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga para ser iguales es necesario que renunciamos a lo que nos hace diferentes a la mayoría de este sitio.

    Thomas Hobbes (1859): Leviatan (Extractos).

    Thomas Hobbes

    Fragmentos de

    Leviatán

    Primera edición: En Londres, en la imprenta de Andrew Crooke, en 1651. Su título original en inglés fue

    Fuente de esta versión en castellano: Biblioteca digital del Instituto Nacional de Estudios Politicos (INEP), México.

    Esta edición: Marxists Internet Archive, agosto 2013.

    INTRODUCCION

    La Naturaleza (el arte con que Dios ha hecho y gobierna el mundo) está imitada de tal modo, como en otras muchas cosas, por el arte del hombre, que éste puede crear un animal artificial. Y siendo la vida un movimiento de miembros cuya iniciación se halla en alguna parte principal de los mismos ¿por qué no podríamos decir que todos los autómatas (artefactos que se mueven a sí mismos por medio de resortes y ruedas como lo hace un reloj) tienen una vida artificial? ¿Qué es en realidad el corazón sino un resorte; y los nervios qué son, sino diversas fibras; y las articulaciones sino varias ruedas que dan movimiento al cuerpo entero tal como el Artífice se lo propuso? El arte va aún más lejos, imitando esta obra racional, que es la más excelsa de la Naturaleza: el hombre. En efecto: gracias al arte se crea ese gran Leviatán que llamamos la república o Estado (en latín civitas) que no es sino un hombre artificial, aunque de mayor estatua y robustez que el natural para cuya protección y defensa fue instituido; y en el cual la soberanía es un alma artificial que da vida y movimiento al cuerpo entero; los magistrados y otros funcionarios de la judicatura y del poder ejecutivo, nexos artificiales; la recompensa y el castigo (mediante los cuales cada nexo y cada miembro vinculado a la sede de la soberanía es inducido a ejecutar su deber) son los nervios que hacen lo mismo en el cuerpo natural; la riqueza y la abundancia de todos los miembros particulares constituyen su potencia; la salus polpuli (la salvación del pueblo) son sus negocios; los consejeros, que informan sobre cuantas cosas precisa conocer, son la memoria; la equidad y las leyes, una razón y una voluntad artificiales; la concordia, es la salud; la sedición, la enfermedad; la guerra civil, la muerte. Por último, los convenios mediante los cuales las partes de este cuerpo político se crean, combinan y unen entre sí, aseméjanse a aquel fiat, o hagamos al hombre, pronunciado por Dios en la Creación.

    Al describir la naturaleza de este hombre artificial me propongo considerar:

    1. La materia de que consta y el artífice; ambas cosas son el hombre.

    2. Cómo y por qué pactos se instituye, cuáles son los derechos y el poder justo o la autoridad justa de un soberano; y qué es lo que lo mantiene o lo aniquila.

    3. Qué es un gobierno cristiano.

    Y, por último, qué es el reino de las tinieblas.

    Por lo que respecta al primero existe un dicho acreditado según el cual la sabiduría se adquiere no ya leyendo en los libros sino en los hombres. Como consecuencia aquellas personas que por lo común no pueden dar otra prueba de ser sabios, se complacen mucho en mostrar lo que piensan que han leído en los hombres, mediante despiadadas censuras hechas de los demás, a espaldas suyas. Pero existe otro dicho mucho más antiguo, en virtud del cual los hombres pueden aprender a leerse fielmente uno al otro si se toman la pena de hacerlo; es el nosce te ipsum, léete a ti mismo: lo cual no se entendía antes en el sentido, ahora usual, de poner coto a la bárbara conducta que los titulares del poder observan con respecto a sus inferiores; o de inducir hombres de baja estofa a una conducta insolente hacia quienes son mejores que ellos. Antes bien, nos enseña que por la semejanza de los pensamientos y de las pasiones de un hombre con los pensamientos y pasiones de otro, quien se mire a sí mismo y considere lo que hace cuando piensa, opina, razona, espera, teme, etc. Y por qué razones, podrá leer y saber, por consiguiente, cuáles son los pensamientos y pasiones de los demás hombres en ocasiones parecidas. Me refiero a la similitud de aquellas pasiones que son las mismas en todos los hombres; deseo, temor, esperanza, etc., no a la semejanza entre los objetos de las pasiones, que son las cosas deseadas, temidas, esperadas, etc. Respecto de éstas la constitución individual y la educación particular varían de tal modo y son tan fáciles de sustraer a nuestro conocimiento que los caracteres del corazón humano, borrosos y encubiertos, como están, por el disimulo, la falacia, la ficción y las erróneas doctrinas, resultan únicamente legibles para quien investiga los corazones. Y aunque, a veces, por las acciones de los hombres descubrimos sus designios, dejar de compararlos con nuestros propios anhelos y de advertir todas las circunstancias que pueden alterarlos, equivale a descifrar sin clave y exponerse al error, por exceso de confianza o de desconfianza, según que el individuo que lee sea un hombre bueno o malo.

    Aunque un hombre pueda leer a otro por sus acciones, de un modo perfecto, sólo puede hacerlo con sus circunstantes, que son muy pocos. Quien ha de gobernar una nación entera debe leer, en sí mismo, no a este o aquel hombre, sino a la humanidad, cosa que resulta más difícil que aprender cualquier idioma o ciencia; cuando yo haya expuesto ordenadamente el resaltado de mi propia lectura, los demás no tendrán otra molestia sino la de comprobar si en sí mismos llegan a análogas conclusiones. Porque este género de doctrina no admite otra demostración.

    PARTE I

    CAPITULO IV

    fuente : www.marxists.org

    Nuestro derecho a la igualdad

    Respuestas a los ejercicios de tu libro de Formación Cívica y Ética SEP Secundaria Primer grado Bloque 1 página(s) 70, 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81

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    Secundaria. Primer grado.

    Formación Cívica y Ética

    Secundaria. Primer grado. Formación Cívica y Ética Nuestro derecho a la igualdad

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    Respuestas del libro

    Sesión 1

    ¿Por qué en la vida diaria no se trata igual a todas las personas ?

    Respuesta:

    Existen varios prejuicios que se utilizan como el color de piel, la forma de pensar, forma de vestir e inclusive por la religión.

    ¿Para ser iguales es necesario eliminar las diferencias o las desigualdades ?

    Respuesta:

    Todos los humanos somos diferentes, por lo tanto no es posible eliminar las diferencias. Sin embargo, es necesario eliminar las desigualdades que afectan solo a ciertos sectores de la población o a grupos vulnerables.

    ¿Por qué? Respuesta:

    Para promover la igualdad de oportunidades y derechos humanos.

    Página 70

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    Evaluación Páginas 82 – 85

    Una postura asertiva y crítica

    Páginas 60 – 69

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    fuente : pacoelchato.com

    Construyendo Organizaciones Resilientes: Hacia la alegría y el poder duradero en tiempos de crisis

    Hay cosas que podemos y debemos hacer para cambiar los movimientos por la justicia hacia una posición poderosa de alegría y victoria. Una metamorfosis de este…

    DEMOCRACY

    Construyendo Organizaciones Resilientes: Hacia la alegría y el poder duradero en tiempos de crisis

    by Maurice Mitchell Article published: November 29, 2022

    Hay cosas que podemos y debemos hacer para cambiar los movimientos por la justicia hacia una posición poderosa de alegría y victoria. Una metamorfosis de este tipo no es inevitable, pero es esencial.

    Guia para discusiones aqui.

    Los ejecutivos en las instituciones profesionales de justicia social, los activistas de base en los movimientos locales y los apasionados jóvenes radicales en las protestas están formulando cuestionamientos urgentes sobre el funcionamiento interno de los espacios progresistas. Los temas que surgen son sorprendentemente parecidos. Muchas personas afirman que nuestros espacios son “tóxicos” o “problemáticos”, muchas veces compartiendo anécdotas personales convincentes y preocupantes como evidencia de aquello. Las personas en posiciones de liderazgo encuentran que sus roles son insostenibles, y afirman que es “imposible” ejecutar campañas o dicen que sus organizaciones están “estancadas”.

    Un grupo cada vez mayor de organizadores y activistas nuevos están cayendo en el cinismo o se están alejando completamente. La mayoría considera que sus experiencias son conflictos interpersonales que se han salido de control, las dinámicas excepcionales de un entorno descompuesto o un movimiento que ha perdido su camino. Un “supervisor malo”, un “lugar de trabajo tóxico”, un “espacio del movimiento complicado” o una “persona privilegiada problemática” son algunos de los refranes que se oyen desde cada esquina de nuestros movimientos. Los individuos apuntan con el dedo a otros individuos y se dibujan las líneas de batalla. Se usan incorrectamente la identidad y la posición, creando un ciclo fatal que puede conducir a rupturas innecesarias de nuestros instrumentos políticos y la clausura de espacios vitales para el movimiento.

    Los movimientos de izquierda están cruzados por las mismas contradicciones sociales y políticas que nos esforzamos por superar. Luchamos contra el racismo, la discriminación de clase y el sexismo, pero luchamos contra la inequidad y la opresión al interior de nuestros movimientos. Aunque luchamos por la libertad y la democracia, también padecemos de tendencias que conducen al abuso y la dominación. Promovemos el liderazgo y la valentía de los individuos, pero la exposición mediática, la fama en redes sociales y el acceso a los recursos comprometen la integridad de los activistas. Nos inspiramos en la valentía de las tradiciones radicales, pero a menudo nos falta la estrategia o la convicción para cuestionar el statu quo. Las demandas radicales que levantamos son ignoradas con tanta frecuencia que a ratos sentimos que estamos gritándolas al viento. Muchos de nosotros estamos trabajando con más fuerza que nunca pero sentimos que tenemos menos poder e impacto.

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    Hay cosas que podemos y debemos hacer para cambiar los movimientos por la justicia hacia una posición poderosa de alegría y victoria. Una metamorfosis de este tipo no es inevitable, pero es esencial. Este ensayo describe los problemas que enfrentan nuestros movimientos, identifica las causas subyacentes, analiza los síntomas de los problemas centrales y propone algunas soluciones concretas para corregir nuestro rumbo.

    Las raíces de la crisis

    Este momento presenta varias crisis simultáneas: la pandemia mundial, el autoritarismo en alza, la emergencia climática, la violencia política, la desigualdad económica sin precedentes y la precariedad generalizada han exacerbado los factores que producen tensiones interpersonales. Como el resto de la sociedad, nuestros movimientos existen dentro de un panorama general de ansiedad, desesperanza y enojo, y no contamos con el apoyo necesario para procesar estas emociones tan intensas a nivel individual ni comunitario. Reconocer los desafíos del terreno en que luchamos y crecemos puede permitir una mayor compasión por nuestros compañeros, junto con una mayor claridad sobre el mandato urgente que tenemos.

    En términos ideológicos, nuestro movimiento actual es inmaduro y disparejo. La historia puede ayudarnos a comprender por qué. Ha existido un esfuerzo unilateral y a menudo impulsado por el gobierno para “quitarles los colmillos” a los movimientos por la justicia: el terrorismo brutal que siguió al período de la Reconstrucción, el Temor Rojo que siguió a la revolución bolchevique de 1917, la desarticulación de los movimientos nacionalistas panafricanos en la década de 1920, el macartismo de los años 50, COINTELPRO en los años 60, y la guerra contra las organizaciones militantes por la liberación Negra hasta bien entrado los años 80. Los líderes han sido encarcelados, asesinados o cooptados, y las organizaciones han sido infiltradas, desarticuladas o neutralizadas. Tenemos como herencia este legado traumático y muchas veces sangriento.

    Como resultado de esta ruptura, en los últimos 50 años muchos de nuestros líderes han priorizado las habilidades duras y el pragmatismo por sobre desarrollar su orientación ideológica o dirigir campañas transformadoras. Otras organizaciones tienen un análisis ideológico, pero carecen de las habilidades para desarrollar estrategias eficaces y ejecutar campañas que ayuden a construir bases sociales más grandes.

    fuente : convergencemag.com

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    Santiago 15 day ago
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