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    movimiento político público y privado que va de la intimidad a la plaza; movimiento que se organiza, por momentos con mayor éxito, para ganar pedazos de vida social, voluntades a su causa, para establecer vínculos y encontrar su sitio en otros espacios de la política.

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga movimiento político público y privado que va de la intimidad a la plaza; movimiento que se organiza, por momentos con mayor éxito, para ganar pedazos de vida social, voluntades a su causa, para establecer vínculos y encontrar su sitio en otros espacios de la política. de este sitio.

    mujer del mediterraneo: Marcela Lagarde

    las mujeres y los hombres somos iguales en derechos

    martes, 20 de junio de 2017

    Marcela Lagarde - Enemistad y sororidad: Hacia una nueva cultura feminista

    El feminismo constituye una cultura que, en su globalidad, es crítica de un sujeto social -las mujeres-, a la sociedad y la cultura dominantes, pero es mucho más: es afirmación intelectual, teórica y jurídica de concepciones del mundo, modificaciones de hechos, relaciones e instituciones; es aprendizaje e invención de nuevos vínculos, afectos, lenguajes y normas; se plasma en una ética y se expresa en formas de comportamiento nuevas tanto de mujeres como de hombres. Como nueva cultura, el feminismo es también movimiento político público y privado que va de la intimidad a la plaza; movimiento que se organiza, por momentos con mayor éxito, para ganar pedazos de vida social y de voluntades a su causa, y para establecer vínculos y encontrar su sitio en otros espacios de la política.

    En segundo término, es preciso reconocer en la cultura feminista la diversidad de feminismos que surgen de sus distintos momentos de elaboración de acción, de sus historias y de las particularidades de las mismas mujeres que han participado en y de esta cultura vital. Definen también a los feminismos, las sociedades en que ocurren, sus formas de organización, así como la cultura política prevaleciente entre quienes la enarbolan y quienes la combaten; por cierto, el feminismo se despliega en ambientes democráticos y contribuye a crearlos.

    En efecto, hoy es posible reconocer ya una cultura feminista. Es posible también distinguir en ella diversos feminismos, constituidos por las formas específicas en que se organizan el conocimiento y la sabiduría, los lenguajes, los hechos y las experiencias políticas personales y colectivas protagonizadas por las mujeres.

    Nuestro feminismo se caracteriza:

    a) Por ser una crítica marxista a la historia, incluso a la que han elaborado los marxistas. Y lo es, en dos sentidos: uno antinaturalista que pone en el centro el devenir de la sociedad y la cultura como creaciones sociales y analiza el surgimiento de hombres y mujeres, como productos tardíos y sofisticados en el proceso histórico. Se caracteriza este feminismo marxista, por el esfuerzo en la rehechura de la historia por las mujeres, desde su propio sitio, y devela la estadía de las mujeres en la historia misma.

    b) Por ser una crítica etnológica al androcentrismo, a partir de la cual, el feminismo deviene filosofía cuyo eje recoge la diferencia (genérica, erótica, étnica, nacional, lingüística, de edad, entre otras), integra al ser mujer, y permite el análisis de sociedades y culturas genéricamente constituidas.

    c) Por incorporar una crítica psicoanalítica de la cultura que considera historia sólo a la racional, a la evidente: es una concepción que devela e incorpora dimensiones psíquicas de la experiencia -como las síntesis entre lo inconsciente, lo preconsciente y la conciencia, entre lo real, lo imaginario y lo simbólico-, a la concepción de la realidad y la considera determinante en la historia.

    d) A la definición clásica de lo humano, de lo cultural, por el trabajo, hemos sumado otras actividades creativas: al valor otorgado a la racionalidad, incorporamos el valor de nuestra irracionalidad; a la visión esquemática y autoritaria de la política, enfrentamos una visión de la vida toda, como política; a la separación de cuerpo y mente incorporamos la integración de dimensiones diversas en cada sujeto, que involucran el cuerpo y la mente, los afectos, las actividades intelectuales y la sexualidad erótica y procreadora: construimos sujetos multidimensionales; a la afirmación del progreso de la humanidad respondemos con la idea de la inexistencia de la humanidad debido a la enajenación de los sujetos que nos antagoniza, y a la de progreso respondemos con la demostración de que es éticamente inadecuado y teóricamente inconsistente afirmar el progreso de una humanidad que no existe, entre otros hechos, debido a la opresión patriarcal de las mujeres y a las diversas opresiones con que se combina: las opresiones de etiología clasista, étnica, nacional, religiosa, de edad, así como la no sintetizada opresión de la violencia, y las que surgen de la inminencia de la destrucción de todos por unos cuantos, o de la salvación a cambio de la obediencia.

    Como estas aproximaciones a la realidad las mujeres feminizamos, de hecho, las representaciones del mundo e intentamos modificar las formas de vida. Son creaciones colectivas hechas desde el lugar que las mujeres ocupamos en el mundo y hoy son realizadas principalmente por mujeres. Sin embargo, el feminismo es un espacio abierto y se enriquece con hechos que suceden en los lugares más alejados y en los recovecos de la vida social y la cultura: los avances civiles, el desarrollo de la ciencia y la tecnología, los alcances cada vez mayores de difusión de la palabra, de la voz, de la imagen, la emancipación de otros grupos, todo ello es riqueza de la que nos hacemos cargo.

    El feminismo es una voz, es palabra diferente que nombra, enuncia, devela, analiza y duda, son nuevos valores y códigos éticos, y es hedonismo cuyas raíces tienden a la síntesis vital de lo físico, de lo afectivo, de lo intelectual y de lo erótico. El feminismo sintetiza la experiencia histórica de un género en la que cuerpo y mente, cuerpo y afectos, razón y afectos, no están separados: las mujeres somos nuestros cuerpos y nuestra subjetividad.

    fuente : mujerdelmediterraneo.heroinas.net

    Creencias

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    Biológicas / Saúde Medicina Enviado por

    Aprendiendo Medicina

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    institucionales y cotidianos que deben de enfrentar y la forma en que

    lo hacen para enfocarnos a situaciones particulares que nos permitan

    comprender cómo cada individuo constituye su propia concepción de lo que

    significa ser hombre o ser mujer.

    2.1 Concepto de Género

    Antes de comenzar a explicar la categoría de género, es necesario dar una

    reseña de su origen para poder entender las bases mediante las cuales se

    fundamenta, como lo fueron los movimientos feministas, ya que para éstos la

    categoría género es una opción epistemológica y metodológica fundamental

    para analizar, cuestionar y transformar las condiciones de vida de las mujeres y

    los varones.

    El término feminismo procede del vocablo galo “feminismo” (de femme) mujer,

    es decir, mujerismo en francés. Su primer uso se remonta a los principios del

    siglo XIX para indicar la defensa de la mujer y sus derechos (Gomariz, 1992).

    Se ha entendido también como un movimiento político público y privado que va

    de la intimidad a la plaza; movimiento que se organiza por momentos con

    mayor éxito para ganar pedazos en la vida social y de voluntades a su causa,

    así como establecer vínculos y encontrar su sitio en otros espacios de la

    política (Lagarde, 1996).

    49

    De acuerdo con Gomariz (1992) los movimientos feministas comenzaron desde

    el siglo XVIII, siendo éstos muy esporádicos y de poca relevancia; es así como

    el feminismo comenzaba a vislumbrar la importancia de la mujer en la sociedad

    y éstos fueron tomando fuerza, pero pese a ser protagonistas de los

    movimientos revolucionarios y participar en el sistema de producción, las

    mujeres a finales de este siglo seguían siendo consideradas menores de edad.

    La igualdad sólo era un derecho disfrutado por los varones, el derecho al voto y

    a un salario justo, una reivindicación de las mujeres. Respecto a la

    participación de las mujeres en el movimiento obrero en 1843, Flora Tristán

    escribe el libro Unión Obrera, donde destaca las participación femenina en la

    organización del movimiento obrero, ya que durante esta época los gremios y

    los sindicatos lograron la expulsión de las mujeres de diversos oficios, logrando

    esta autora que las mujeres exigieran sus derechos laborales, considerándola

    precursora del feminismo socialista (en Castilla, 1996).

    Para 1888 se celebra la primera convención fundadora de la International

    Council of Women (ICW) que al siguiente año reúne en Londres a 5, 000

    mujeres representantes de otras 6,000 feministas agrupadas en 11 Consejos

    Nacionales, es así como los movimientos feministas en masa nacieron, con el

    fin de exigir sus derechos civiles, políticos y laborales.

    Pero no fue hasta la creación de la ONU y su declaración de los derechos

    humanos cuando en la mayoría de los países se les da el derecho al voto a las

    mujeres y en especial en América Latina; para muchos se cerraba así en 1949

    el capítulo de las reivindicaciones femeninas procedentes del siglo pasado.

    Esta primera fase del feminismo se fundamentaba en el liberalismo, en donde

    lo que se buscaba era el derecho al voto llamándose a esta etapa “sufragismo”.

    Después de este logro el movimiento feminista pierde fuerza. Sin embargo,

    para ese mismo año Simone de Beauvoir publica el libro “El segundo sexo” que

    mostraría al mundo que la lucha en pro de las mujeres aun tenía mucho por

    delante dando las bases para que se creara la categoría de género desde su

    pensamiento “no se nace mujer, se llega a serlo”.

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    Para los años setentas, a partir del nuevo estilo de vida de las mujeres basado

    en las oportunidades de educación, en la separación de la reproducción y la

    sexualidad mediante el control de la natalidad, la comercialización de los

    métodos anticonceptivos, el declive del sector industrial y el crecimiento del

    sector servicios, el incremento de divorcios y de familias dirigidas por mujeres,

    y las esperanzas emancipatorias creadas por la conquista de los derechos

    civiles, dieron pie a que se comenzara a creer que la mujer era capaz de ser

    agente de su propia existencia. A la vez, este movimiento introduce la categoría

    de “patriarcado” como un sistema político, que tiene como fin conciente la

    subordinación de las mujeres, basado en el libro de Kate Millet (1979) titulado

    “Política Sexual”, uno de los libros más emblemáticos del resurgido movimiento

    feminista, en donde por primera vez se integra el género como categoría de

    análisis (en Castilla, 1996).

    A partir de este movimiento, con el paso del tiempo comienzan a surgir

    diferentes feminismos como el marxista, socialista, de la diferencia, de la

    igualdad, del poder y el radical (Morgade, 2001). Todos estos movimientos

    feministas tienen un mismo fin el reconocimiento de los derechos de nosotras

    las mujeres y la eliminación de la subordinación que tenemos ante los

    hombres. Cabe resaltar que a partir de los 70’s los movimientos feministas

    fuente : www.passeidireto.com

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    Santiago 1 day ago
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