if you want to remove an article from website contact us from top.

    mi esposo quiere tener relaciones todos los días es normal

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga mi esposo quiere tener relaciones todos los días es normal de este sitio.

    Por qué deberías tener sexo diario con tu pareja: caso real

    Una mujer nos cuenta en primera persona cómo cambió su matrimonio cuando decidieron tener sexo todos los días durante un año. Y los beneficios son evidentes.

    Esquire participa en varios programas de afiliación de marketing, lo que significa que Esquire recibe comisiones de las compras hechas a través de los links a sitios de los vendedores.

    Mi marido y yo hemos tenido sexo todos los días durante un año y así nos va ahora

    ¿Cómo pueden mejorar las relaciones sexuales la vida de una pareja? En esta versión Esquire de Escenas de matrimonio tienes la solución.

    Por Brittany Gibbons

    11/07/2022

    El vídeo no ha podido cargarse porque el servidor o la red han fallado, o porque el formato no es válido.

    Actualiza la página para volver a ver el vídeo.

    ¿Cómo ser mejor amante? Unas cuantas mujeres nos dan las claves

    Las 15 mejores películas sobre sexo de la historia del cine

    Cómo durar más en el sexo: esto es lo que tienes que hacer

    La escritora Brittany Gibbons es la autora de este artículo.

    PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO DEBAJO

    Hace ahora tres años, tuve sexo todos y cada uno de los días durante un año completo.

    Respondo antes de que me preguntes lo que me preguntan siempre: no, no fue con 365 hombres. Fue con uno, mi marido. Sí, incluso cuando tenía la regla. No tengo ni idea de qué hacían nuestros hijos mientras estábamos en el tema. Asumo que no nos miraban. Tampoco probamos todas las posturas del kamasutra. Y finalmente, no, no lo hice para salvar mi matrimonio. Lo hice para salvarme a mí misma. El efecto que tuvo en mi matrimonio fue un beneficio meramente adicional.

    Poco después de tener a mi tercer hijo, recuerdo salir de la ducha, echarme un vistazo en el espejo y pensar: "¿Quién ha dejado entrar a mi madre?". Desde ese momento hacía lo posible para no verme desnuda. Apagaba las luces cuando hacíamos el amor, llevaba siempre en casa un camisón que me tapaba entera y esperaba a que mi marido saliera de la habitación para salir corriendo de la ducha y vestirme apresuradamente.

    Con el paso del tiempo, la ausencia de mi cuerpo desnudo empezó a preocuparme. ¿Se acordaría Andy, mi marido, de cómo soy yo desnuda? ¿Podría dibujarme así sin incluir un edredón gigante o unas medias reductoras desde el estómago a los tobillos?

    This content is imported from Instagram. You may be able to find the same content in another format, or you may be able to find more information, at their web site.

    View this post on Instagram

    A post shared by Brittany Gibbons (@brittanyherself)

    PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO DEBAJO

    Se me ocurrió la idea de tener sexo todos los días de la semana durante año después de hablar con una amiga que lo practicaba con su marido.

    "Simplemente lo hacemos", me contó sin darle importancia. Como una rutina diaria, ella y su marido habían hecho el amor todos los días desde que se casaron, y desde mi punto de vista eran una de las parejas más adorables, divertidas y compenetradas que conozco.

    "No lo hice por salvar mi matrimonio. Lo hice para salvarme a mí"

    Pensar en sexo a diario durante un año me parecía de primeras algo incómodo y pesado, pero también un camino motivador para forzarme a enfrentarme a mi cuerpo todos los días. Quiero decir que, en algún momento, el edredón se caería o dejaríamos las luces encendidas

    Andy, como esperaba, se unió al plan encantado. Y durante un año, excepto por algún viaje y por una gripe, tuvimos sexo todos los días.

    Al principio fue duro. A lo mejor estaba en el lavabo quitándome las lentillas cuando me acordaba: "Me muero de sueño pero todavía no lo hemos hecho". Como madre de tres hijos que trabaja en casa, solo de pensarlo me agotaba. No es que fuera una tarea que me diera miedo, es que sacar tiempo para ello me hacía sentir egoísta y exhausta. Lo que realmente me apetecía era tirarme en la cama, ver alguna de las mejores películas de Netflix, comer cereales y que nadie me tocara.

    Pero según pasaron los meses, empecé a esperar ese momento con ganas. Sexo llama a sexo, y esas sensaciones saltaron más allá del dormitorio –en nuestro caso, al cuarto de la ropa, al vestidor, al garaje…–. Y a nuestra vida en general. Nos volvimos un poco más románticos, tocones, besucones… Sin duda la relación se fortaleció al ritmo que nuestra intimidad florecía.

    This content is imported from Instagram. You may be able to find the same content in another format, or you may be able to find more information, at their web site.

    View this post on Instagram

    A post shared by Brittany Gibbons (@brittanyherself)

    PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO DEBAJO

    A nivel personal, el cambio en la forma en que veía mi cuerpo fue asombroso. Después de tres meses me descubrí a mí misma disfrutando del sexo otra vez, elaborando una playlist de canciones que me ponían a tono y sin prestar atención a los ruidos que hacía mi cuerpo curvy –sí, el típico 'aplauso' de los muslos al chocar–.

    "Ya no prestaba atención a los ruidos que hacía mi cuerpo curvy durante el sexo"

    A los seis meses me quité la camiseta en la que seguía escondiéndome, sin importarme que las tetas se bambolearan con vida propia. Por primera vez en muchísimo tiempo, estaba más pendiente de gozar de cada fase del sexo que de buscar el mejor ángulo para disimular la barriga. Los dos estábamos disfrutando de mi cuerpo por igual.

    Cuando se cumplió el año, dejé de llevar ropa en casa. Creo que es lo que contarían mis hijos de esta experiencia. Dejé de salir corriendo de la ducha, todo lo contrario, iba hasta el armario tranquilamente en pelotas. Preparaba el bocadillo para el cole en ropa interior, y no me separaba instintivamente cuando Andy me abrazaba por la cintura por detrás. Mi relación con mi marido, y con mi propio cuerpo, había cambiado de forma increíble.

    fuente : www.esquire.com

    ¿Es normal que mi PAREJA quiera tener RELACIONES todos los días?

    ¿Es normal que mi pareja quiera tener relaciones todos los días? En este artículo, te contamos cuántas veces es normal tener relaciones con tu pareja y qué hacer cuando quiere tener relaciones y yo no

    ¿Es normal que mi pareja quiera tener relaciones todos los días?

    Por Eva Sánchez Parra, Psicóloga sanitaria. 25 noviembre 2021

    Las relaciones sexuales se viven de distinta forma en función de la etapa vital en la que se encuentre la pareja, pero toda manifestación de las relaciones íntimas influye en nuestra salud. ¿Alguna vez te has preguntado cuántas veces es normal tener relaciones con tu pareja? O quizá, ¿qué pasa cuando tu pareja quiere tener relaciones todos los días?

    Las relaciones sexuales siempre han sido un tema tabú en nuestra sociedad, pero cuando se produce algún conflicto en torno a este aspecto, es importante informarse bien para saber cómo actuar. En este artículo de Psicología Online contestaremos a la siguiente pregunta: ¿Es normal que mi pareja quiera tener relaciones todos los días? Además, te contaremos qué hacer cuando mi pareja quiere tener relaciones y yo no.

    También te puede interesar: Por qué mi pareja no quiere tener relaciones sexuales conmigo

    Índice

    ¿Cuántas veces es normal tener relaciones con tu pareja?

    ¿Qué pasa cuando tu pareja quiere tener relaciones todos los días?

    ¿Qué hacer cuando mi pareja quiere tener relaciones y yo no?

    ¿Cuántas veces es normal tener relaciones con tu pareja?

    No hay un número exacto de veces de relaciones sexuales que estén dentro de un estándar normal. En función del nivel afectivo-emocional, familiar y el rango de edad de cada pareja, esta mantendrá las relaciones sexuales que su situación subjetiva le permita o incite.

    La cantidad de relaciones sexuales en cada pareja también depende del deseo sexual y de las necesidades de la misma. Por ejemplo, en el caso de las parejas casadas, existen estudios científicos que determinan que este tipo de parejas suelen tener relaciones sexuales una vez a la semana.

    ¿Qué pasa cuando tu pareja quiere tener relaciones todos los días?

    Las parejas que mantienen relaciones sexuales saludables obtienen múltiples beneficios para su salud física y emocional. Además, las relaciones sexuales ayudan a mejorar la conexión en la pareja. Del mismo modo, los orgasmos o placer de las relaciones sexuales dan lugar a una sensación de bienestar producido por la liberación de endorfinas u hormonas que alivian el dolor.

    De todas formas, aunque tener relaciones todos los días pueda parecer muy beneficioso, puede conllevar serios problemas cuando uno de los dos integrantes no quiere hacerlo todos los días. Por un parte, la persona que rechaza las relaciones puede llegar a sentir incomprensión y malestar físico. Por otra parte, la persona rechazada puede interpretar que su pareja no le desea. Para estos casos, te recomendamos este artículo sobre por qué mi pareja no quiere tener relaciones sexuales conmigo.

    ¿Qué hacer cuando mi pareja quiere tener relaciones y yo no?

    Cuando tu pareja quiera tener relaciones y tú no, hay que buscar la solución más equilibrada posible para ambos miembros de la pareja. Ante esta situación, hay varias opciones que se pueden poner en marcha y evitar sentirse incómodo.

    Controlar la presión

    ¿Qué pasa cuando tu pareja solo quiere tener relaciones? Hay que evitar presionarnos a nosotros/as mismos/as y a nuestra pareja. Para ello, hay que mantener una comunicación sincera y empática para que ambos seáis conscientes de las necesidades del otro.

    Trabajar el deseo sexual

    Si sientes que tu pareja te evita sexualmente, tienes que recordar que el deseo sexual puede ser trabajado. Para aumentar el deseo sexual puedes reflexionar sobre el propio erotismo, leer información sobre el deseo sexual, utilizar juguetes sexuales o recrear una escena deseada con la pareja.

    En el caso de nuestra pareja, puedes regular su deseo sexual a través de la masturbación propia, con el objetivo de no depositar toda la responsabilidad en la otra persona.

    Probar otras alternativas para conectar

    Existen diversas actividades que pueden ofrecer bienestar en pareja sin necesidad de hacer el amor exclusivamente. Por ejemplo, un masaje, una cena especial, un baño relajante, besos, conversaciones sobre la intimidad sexual, etc. Estas actividades pueden desencadenar en última instancia en el desarrollo de deseo sexual y acabar manteniendo relaciones sexuales. En este artículo encontrarás más información sobre cómo activar sexualmente a tu pareja.

    Ponerse en el lugar del otro

    La comunicación es fundamental para identificar las necesidades, preferencias y gustos del otro. Hay que tomar una postura comprensiva para que ambos podáis expresaros libremente y aceptar la frustración o negativa por parte del otro.

    En este artículo verás cómo solucionar la falta de deseo en el hombre y por qué una mujer deja de sentir deseo.

    Retrasar la intimidad

    Si preguntas qué hacer cuándo mi pareja quiere tener relaciones y yo no, puedes pedirle abiertamente a tu pareja retrasar el encuentro sexual. A veces postergar el encuentro sexual aumenta la excitación y el deseo hacia nuestra pareja. Una vez determinada la fecha del encuentro, hay que cumplir con la cita propuesta para evitar hacer sentir no deseado a tu pareja.

    fuente : www.psicologia-online.com

    Mi pareja quiere sexo pero yo no

    Si eres suscriptor y no puedes acceder ingresa aquí

    fuente : www.latercera.com

    ¿Quieres ver la respuesta o más?
    Santiago 15 day ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    haga clic para responder