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    menciona tres implicaciones que consideres relevantes de la evolución de los seres humanos.

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

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    15 cambios que nos hicieron humanos

    Como especie, los humanos somos extremadamente raros. ¿Qué tuvo que pasar en la biología de nuestros ancestros para facilitar la evolución de una criatura tan extraña?

    15 cambios que nos hicieron humanos

    Ciencia

    BBC Mundo, @bbc_ciencia

    22 marzo 2015

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    SCIENCE PHOTO LIBRARY

    Los humanos somos probablemente la especie más rara que jamás ha existido.

    Tenemos cerebros extravagantemente grandes que nos permiten construir complicados artefactos, entender conceptos abstractos y comunicarnos usando el lenguaje.

    También somos casi lampiños, tenemos mandíbulas débiles y nos cuesta dar a luz. ¿Cómo evolucionó una criatura tan estrafalaria?

    1 - Vivir en grupo

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    THINKSTOCK Pie de foto,

    Hace 60-30 millones de años

    Los primeros primates, el grupo que incluye a monos y humanos, evolucionaron poco después de la desaparición de los dinosaurios.

    Muchos comenzaron rápidamente a vivir en grupos. Eso supuso que cada animal debía moverse en una compleja red de amistades, jerarquías y rivalidades.

    Así que vivir en grupos puede haber impulsado un aumento sostenido de la capacidad intelectual.

    2- Más sangre al cerebro

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    HENRY GRAY WIKIMEDIA COMMONS

    Pie de foto,

    Hace 15-10 millones de años

    Humanos, chimpancés y gorilas descienden todos de una especie desconocida de homínido extinguida.

    En este ancestro, un gen llamado RNF213 comenzó a evolucionar rápidamente.

    Esto puede haber estimulado el flujo de sangre hacia el cerebro al ensanchar la arteria carótida.

    En humanos, las mutaciones de RNF213 causan la enfermedad de Moyamoya, en la que la arteria es demasiado estrecha, una condición que conduce al deterioro de la capacidad cerebral por falla de irrigación.

    3 – La división de los primates: primeros cambios de genes

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    SPL Pie de foto,

    Hace 13-7 millones de años

    Nuestros ancestros se separaron de sus parientes parecidos a los chimpacés hace unos 7 millones de años.

    En un principio, tendrían una apariencia similar. Pero dentro de sus células, el cambio ya estaba en marcha.

    Después de la división, los genes ASPM y ARHGAP11B empezaron a mutar, así como un segmento del genoma humano denominado región HAR1.

    No está claro que provocó estas modificaciones, pero HAR1 y ARHGAP11B están involucrados en el crecimiento del córtex cerebral.

    4 – Subidón de azúcar: energía para el cerebro

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    HENRY GRAY WIKIMEDIA COMMONS

    Pie de foto,

    Hace menos de 7 millones de años

    Después de que la línea evolutiva humana se separó de la línea de los chimpancés, dos genes mutaron.

    SLC2A1 y SLC2A4 forman proteínas que transportan glucosa dentro y fuera de las células.

    Las modificaciones pueden haber desviado glucosa de los músculos hacia el cerebro de aquellos homínidos primitivos, y es posible que esta glucosa los haya estimulado y permitido que crecieran los cerebros.

    5 – Las manos más hábiles

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    HENRY GRAY WIKIMEDIA COMMONS

    Pie de foto,

    Hace menos de 7 millones de años

    Nuestras manos son inusualmente hábiles y nos permiten hacer bellas herramientas de piedra o escribir palabras.

    Eso puede deberse en parte a un fragmento de ADN llamado HACNS1, que ha evolucionado rápidamente desde que nuestros ancestros se dividieron de los ancestros de los chimpancés.

    No sabemos qué hace HACNS1, pero se activa cuando se desarrollan nuestros brazos y manos.

    6 – Mandíbulas débiles: más lugar para el cerebro

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    HENRY GRAY WIKIMEDIA COMMONS

    Pie de foto,

    Hace 5,3 - 2,4 millones de años

    En comparación con otros primates, los humanos no pueden morder con demasiada fuerza porque tienen músculos delgados en la mandíbula.

    Esto parece deberse fundamentalmente a una mutación del gen MYH16, que controla producción de tejido muscular.

    Este cambio ocurrió hace entre 5,3 y 2,4 millones de años. Las mandíbulas más pequeñas pueden haber liberado espacio para que crezca el cerebro.

    fuente : www.bbc.com

    Origen y evolución del ser humano

    ¿De dónde venimos?

    Ilustración: The Hornet, 22 de marzo de 1871

    Origen y evolución del ser humano

    Ana Barahona

    La biología precede, la cultura trasciende.Francisco J. Ayala

    La especie humana ha evolucionado de otras especies que no eran humanas. Para entender nuestra naturaleza, debemos conocer sus orígenes y su historia biológica. Esta historia ha sido reconstruida con la ayuda de muchas disciplinas científicas: la paleontología, la biogeografía, el estudio comparativo de los organismos vivos, la antropología y en épocas recientes, la biología molecular.

    Los seres humanos, las ballenas, las jirafas, los perros, los murciélagos y los monos, entre otros, integramos la clase de los mamíferos, cuyas características distintivas son el tener pelo y alimentar a las crías con leche materna a través de órganos especializados llamados mamas o glándulas mamarias. Dentro de esta clasificación, los seres humanos formamos parte del grupo de los primates, que incluye algunas especies como los gorilas, los orangutanes y los chimpancés. Compartimos con ellos varias características que no tienen otros mamíferos, como uñas planas en los dedos en lugar de garras, manos, el dedo pulgar oponible a los demás y, en el caso de los machos, un pene que cuelga libre, en lugar de estar adherido al abdomen.

    Sin embargo, y a pesar de grandes semejanzas, los seres humanos tenemos características biológicas distintivas como el cerebro más grande y la postura erecta que nos permite caminar en dos extremidades; además, la cara plana debido a la reducción de los maxilares, el dedo pulgar oponible más largo (lo que permite mayores habilidades de manipulación como la escritura, el manejo de herramientas, etc.), reducción del vello y cambios en las glándulas de la piel, ovulación críptica (que pasa desapercibida), desarrollo lento, inteligencia (pensamiento abstracto, categorización y razonamiento) y habilidad para hablar más desarrolladas, así como el uso, control y modificación del entorno.

    Somos los únicos vertebrados que caminan en dos extremidades, erectos, aunque existen otras especies como las aves que tienen dos patas pero no una postura erecta, debido a que su columna vertebral es horizontal y no vertical, es decir, su cuerpo está inclinado hacia adelante. El tamaño del cerebro es generalmente proporcional al tamaño del cuerpo, con lo cual la especie humana tiene el cerebro más grande y complejo en relación a su masa corporal. Los evolucionistas han discutido mucho si la marcha bípeda (en dos extremidades) posibilitó el tener un cerebro más grande o si fue a la inversa. Con los recientes hallazgos fósiles y el desarrollo de nuevas técnicas moleculares esta discusión se ha resuelto. De hecho ahora se sabe que la marcha bípeda es la adaptación que define a los homínidos, ya que andar en dos patas implicó un cambio en la reorganización de la cadera, piernas, pies y columna vertebral, y provocó el cambio de cientos de músculos y diferencias en el comportamiento. También se sabe que el aumento continuo en la capacidad craneana en el linaje de los homínidos no fue, necesariamente, un efecto directo del cambio en la posición bípeda, pero si una característica adaptativa, es decir, fue seleccionada debido a que le confería a sus portadores mayor control sobre el medio.

    Estudiar estas semejanzas y diferencias ha permitido a los científicos contar con una explicación de nuestra evolución. Esta reconstrucción histórica se ha basado principalmente en los fósiles encontrados en África, Asia y Europa, complementados con los recientes estudios moleculares del genoma humano.

    La historia

    Como ya dijimos, nuestra especie, Homo sapiens, pertenece al grupo de los primates, que han estado asociados con las selvas de tipo tropical casi desde su origen en el Cretácico, hace más de 65 millones de años, donde aparecieron algunos pequeños mamíferos que vivían en los árboles. A los humanos se nos clasifica entre los hominoideos, donde se incluyen los llamados simios antropomorfos (de forma humana) como los chimpancés, los gorilas, los orangutanes y los gibones. De éstos, nuestros parientes más cercanos son los chimpancés, luego los gorilas, y mucho más alejados los orangutanes y gibones. Los hominoideos florecieron en el Mioceno, entre 25 y 5 millones de años atrás. Nuestro antepasado más antiguo, que fue descubierto apenas en 1994, Australopithecus ramidus, apareció entre cinco y siete millones de años atrás en África, y marca la separación de nuestro linaje del de los chimpancés.

    Los individuos de esta especie vivían en las selvas y llevaban un tipo de vida parecido al de los chimpancés, no es completamente seguro que caminaran erguidos y su estatura era de aproximadamente 1.20 m. Los dientes de los bebés de esta especie son más parecidos a los dientes de un chimpancé adulto que a los de la especie humana. Posteriormente, hace 4.4 millones de años aproximadamente, aparecieron los individuos pertenecientes a la especie conocida como Australopithecus anamensis, descrita en 1995 a partir de restos fósiles encontrados en Kenia. A. anamensis presenta una mezcla entre un cráneo primitivo y características avanzadas en el cuerpo. Por ejemplo, los dientes y las mandíbulas son similares a los de otros monos. Sin embargo, la forma de la tibia sugiere la bipedalidad, y el húmero es muy parecido al del ser humano.

    fuente : www.comoves.unam.mx

    La evolución hoy Evolucionismo el hecho y sus implicaciones. Grupo Ciencia, Razón y Fe (CRYF). Universidad de Navarra

    Comentario de divulgación sobre el contenido del libro de Ayala. Tiene la virtualidad de exponer las teorías actuales aunque es algo tajante en su optimismo científico, y deja algunas cuestiones filosóficas importantes apenas esbozadas

    Origen del Universo

    Naturaleza y persona

    Evolución Ciencia y verdad Ciencia y religión

    Orden, complejidad y finalidad

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    La evolución, hoy. Evolucionismo: el hecho y sus implicaciones

    Autor: Mariano ArtigasPublicado en:  Aceprensa, 44/95Fecha de publicación: 29 marzo 1995

    Francisco J. Ayala, uno de los científicos españoles con mayor prestigio internacional, ha publicado un libro en el que expone, de modo accesible al gran público, el estado actual de la teoría de la evolución * (1) . Ayala afirma que la evolución es un hecho demostrado, acepta la explicación neodarwinista de la evolución, y señala que la evolución es compatible con el cristianismo.

    Francisco J. Ayala nació en Madrid en 1934, y reside en Estados Unidos desde 1961. Goza de gran prestigio, debido a sus trabajos sobre la evolución biológica. Es profesor en la Universidad de California y, en la actualidad, es Presidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Aunque ya había publicado varios libros sobre la evolución, el que publica ahora se dirige al público no especializado. Intenta explicar de modo claro los problemas centrales de la evolución biológica, y también alude a su significado cultural y religioso.

    La evolución como conclusión científica

    El lego en la materia suele preguntarse: ¿hasta qué punto está demostrada la evolución?, ¿puede considerarse como un logro científico ya adquirido, o se trata sólo de una hipótesis que todavía se discute?

    La respuesta de Ayala es tajante: "El origen evolutivo de los organismos es hoy una conclusión científica establecida con un grado de certeza comparable a otros conceptos científicos ciertos, tales como la redondez de la tierra, la rotación de los planetas alrededor del sol o la composición molecular de la materia. Este grado de certeza, que va más allá de toda duda razonable, es lo que señalan los biólogos cuando afirman que la evolución es un «hecho». El origen evolutivo de los organismos es un hecho aceptado por los biólogos y por todas las personas bien informadas sobre el asunto" (págs. 17-18); "el hecho de la evolución está ya establecido de forma definitiva" (pág. 19).

    Ayala dedica un capítulo de su libro (el III) a exponer las pruebas principales de la evolución, y destaca la importancia de las pruebas aportadas por los progresos recientes de la biología molecular. Desde luego, quien hoy día niegue la evolución, deberá enfrentarse a todos los biólogos y explicar su unanimidad. El recurso a una conjura ideológica anti-religiosa tiene pocas probabibilidades de prosperar, porque tanto los científicos como los teólogos suelen afirmar que la evolución y la religión son compatibles. También los teólogos, así como los filósofos y casi todo el mundo, admiten que la evolución es un hecho. Casi los únicos que lo niegan son algunos grupos fundamentalistas protestantes de Estados Unidos, que siguen afirmando que el mundo tiene unos 5.000 años; mientras tanto, los científicos describen cómo era el universo hace miles de millones de años, estudian cómo se originó la tierra hace 4.500 millones de años, y cómo evolucionó la vida desde organismos primitivos que existían en la tierra hace unos 3.500 millones de años.

    Al fin del capítulo III, Ayala concluye que "probablemente no hay otra teoría o concepto científico que esté corroborado de forma tan concienzuda como lo está la evolución de los seres vivos" (pág. 62). A mi modo de ver, ahí se pasa de rosca, y muestra que las discusiones sobre la evolución todavía suelen ir acompañadas de una carga emotiva suplementaria. La evolución de la vida en la tierra es un proceso histórico único; en cambio, muchos otros conocimientos científicos se refieren a fenómenos que pueden repetirse e incluso manipularse a voluntad en los laboratorios.

    Las causas de la evolución

    ¿Cómo se explica la evolución? Ayala afirma que, aunque se sabe bastante, queda mucho por descubrir. Tiene razón. De todos modos, quizá no consigue dar una idea de todo lo que queda por descubrir. El motivo es que Ayala se sitúa en una línea claramente neo-darwinista y, a mi juicio, tiende a dar demasiado crédito a las explicaciones neo-darwinistas.

    Darwin propuso en 1859 su explicación de la evolución mediante la selección natural: se producen cambios hereditarios que proporcionan ventajas en la lucha por la vida, de modo que, a largo plazo, se imponen los organismos poseedores de esos cambios. Pero Darwin nada sabía sobre esos cambios. La genética fundada por Mendel y desarrollada a partir de 1900 permitió comprenderlos: se trata de las mutaciones genéticas. Hacia los años 1930, se formuló la teoría sintética de la evolución (frecuentemente denominada neo-darwinismo), que explica la evolución mediante la combinación de mutaciones y selección natural. Muchos evolucionistas aceptan que el neo-darwinismo explica lo esencial de la evolución, y que no hay que buscar más.

    Ayala escribe: "En 1950 la aceptación de la teoría de Darwin de la evolución por selección natural ya era universal entre los biólogos, la teoría sintética era aceptada como correcta, y las controversias se limitaban a cuestiones de detalle" (pág. 41). Pero esta apreciación de Ayala es un poco exagerada, lo cual se comprende porque él es uno de los autores principales del neo-darwinismo. Según otros autores, tan evolucionistas como Ayala, la selección natural darwinista debe ser completada con importantes factores cuyo carácter ni siquiera conocemos bien en la actualidad.

    fuente : www.unav.edu

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    Santiago 4 month ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

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