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    es la capa que envuelve al óvulo fecundado desarrollado como embrión

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

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    El embrión de las plantas

    Del grano de las plantas y de sus frutos sale directa o indirectamente casi todo lo que comemos. Esto es así porque las plantas almacenan en sus semil

    TRIBUNA:CIRCUITO CIENTÍFICO

    TRIBUNA

    El embrión de las plantas

    El embrión de las plantas

    PERE PUIGDOMÈNECH

    20 ENE 1999 - 00:00 CET

    Del grano de las plantas y de sus frutos sale directa o indirectamente casi todo lo que comemos. Esto es así porque las plantas almacenan en sus semillas lo que necesitan para sobrevivir cuando germinan. Y dentro de la semilla se encuentra el embrión de la planta ya formado a punto para aprovechar estas reservas. Conocer como se forma este embrión es esencial para entender como un organismo vegetal se forma tras la polinización del óvulo, igual como conocemos a entender como un organismo animal se forma tras la fecundación. Pero además necesitamos poseer este conocimiento si queremos aprovechar de la mejor manera posible este eficiente reactor biológico que son las semillas de las plantas.Ya sabemos desde que nos explican biología en primaria que de una flor sale el polen que se deposita en otra flor y de ahí sale una semilla. Como papá y mamá cuando hacen un hermanito, dice el niño en el chiste. Pero hay una diferencia muy importante y es que las plantas no se mueven y si quieren que la especie sobreviva y se expansione tienen que encontrar una forma para que la descendencia pueda crecer a una cierta distancia. Por ello tras la fecundación del óvulo el embrión comienza a formarse pero, a diferencia de lo que ocurre en los animales, en las plantas su crecimiento se detiene, el embrión se rodea de sustancias de reserva y el grano se seca para poder resistir ya sea la muerte de la planta madre, la estación fría o un viaje a cierta distancia. De hecho en muchas plantas no perennes la madre agota sus reservas hasta la extenuación y la muerte para que los embriones hijos le sobrevivan en las mejores condiciones posibles. Es este proceso el que aprovechamos ya que son de las reservas que produce la planta para asegurar la supervivencia del embrión de donde sacamos la harina de cereales o el grano de las leguminosas por ejemplo.

    Pero por muy importante que sea el proceso para nuestra alimentación sabemos muy poco de lo que ocurre tras la fecundación. En un reciente congreso en Barcelona se han revisado los datos que tenemos sobre los genes y los mecanismos moleculares que gobiernan el proceso. Ya comienzan a identificarse estos genes y las señales que utilizan las células del embrión para comunicarse durante el proceso en el que deben comenzar a definirse los distintos órganos. En el embrión final estarán definidos la raíz, el tallo, las hojas que se formarán cuando la planta germine. Ahí por tanto se decide la organización del conjunto del organismo.

    Para entender este proceso, quizá uno de los más desconocidos de la biología actual, la Unión Europea subvenciona seis proyectos en los que participan casi cincuenta laboratorios, diez empresas y se gasta 13 millones de ECUs (más de 2000 millones de pesetas). La razón de ello es el interés científico del tema pero también las posibilidades que estos resultados abren. Modificar el contenido en proteínas o azúcares del grano, obtener de cualquier semilla un aceite de composición a voluntad, tener frutos con mayores semillas o sin semillas son temas que los mejoradores de plantas se han planteado hace tiempo. La biología actual permite plantearse aprovechar el eficiente mecanismo que genera las reservas del grano para hacer que en él se produzcan vacunas, vitaminas o sustancias farmacéuticas lo que para algunos puede ser la base para una revolucionaria agricultura del futuro. Del conocimiento del embrión de las plantas pueden salir las plantas que ayuden a la agricultura sostenible, eficaz y sana que el próximo siglo necesita igual que de él nos hemos alimentado desde que existe la agricultura.

    Pere Puigdomenech es profesor de investigación del CSIC.

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    fuente : elpais.com

    Embrión (botánica)

    Embrión (botánica)

    Ir a la navegación Ir a la búsqueda Partes del fruto

    Partes del fruto en una drupa como el melocotón.

    Pincha en los nombres para navegar. (Ver imagen)

    En botánica, un embrión es el rudimento de la planta adulta, en estado de vida latente o letargo, formado tras la fecundación de la oósfera. La doble fecundación de las angiospermas da lugar al desarrollo del embrión y del endospermo, el tejido nutricional del embrión durante la germinación.

    El embrión está formado por la radícula dirigida hacia la micrópila, el hipocótilo que es un corto vástago, los cotiledones que son las primeras hojas y la plúmula o gémula que es el ápice caulinar y a veces algunos primordios foliares.

    En las pteridófitas el embrión es unipolar: sólo se establece el polo de crecimiento correspondiente al vástago, pues las raíces son adventicias. En cambio en las espermatófitas, el embrión es bipolar: en un polo se desarrolla el tallo, y en el otro, la raíz. En las gimnospermas el embrión presenta generalmente dos a varios cotiledones, dos en el caso de y 5 a 18 en el caso de En las dicotiledóneas presenta dos cotiledones que pueden tener diverso aspecto, foliáceos como en el zapallo y ricino; carnosos como en el maní y arveja; con los extremos retorcidos como en el tomate, plegados de diversas maneras, características para cada género o familia. En las monocotiledóneas el embrión presenta un solo cotiledón: su posición es lateral, igual que la de la plúmula.

    Índice

    1 Origen y desarrollo

    2 Véase también 3 Referencias 4 Bibliografía

    Origen y desarrollo[editar]

    Embrión de mostrando sus dos cotiledones.

    El embrión se origina a partir del cigoto. El conjunto de procesos fisiológicos que conducen a la transformación de una sola célula, el cigoto, en un individuo multicelular más complejo —el embrión— contenido en la semilla madura se denomina embriogénesis. Requiere de fina regulación de multitud de elementos de desarrollo, que conducen a la elaboración de morfologías básicas (morfogénesis), el establecimiento de estructuras funcionalmente organizadas (organogénesis) y la diferenciación tisular. Además, debe generar las estructuras elementales de crecimiento activo en los sistemas modulares que son las plantas, esto es, los meristemos, así como las funciones necesarias para la ulterior supervivencia del embrión, como son la quiescencia y la germinación.1​

    Como organismo modelo los fisiólogos vegetales han empleado a la pequeña crucífera , cuya embriogénesis ha sido profusamente estudiada y compartimentalizada en estadios conceptuales:1​

    Estado de cigoto. Inicial, es el resultado de la fusión de la oósfera con uno de los núcleos generativos del grano de polen.

    Estado globular. Estado de ocho células generadas tras la primera división cigótica asimétrica.

    Estado cordiforme. Aquel donde se diferencian dos lugares de división activa, lo que serán los futuros cotiledones.

    Estado torpedo. Debido a la elongación celular en el eje longitudinal del embrión y por expansión de los cotiledones.

    Estado maduro. Tras la pérdida de agua e iniciación de un estado quiescente.

    Véase también[editar]

    Embriogénesis en dicotiledóneas

    Embriogénesis en pteridófitas

    Referencias[editar]

    ↑ Saltar a:

    Taiz, Lincoln; Zeiger, Eduardo (2006). (4ª edición edición). Sunderland: Sinauer Associates, Inc. ISBN 978-0-87893-856-8.

    Bibliografía[editar]

    Universidad Nacional del Noreste. Facultad de Ciencias Agrarias. Morfología de plantas vasculares. Embrión. Consultado el 2 de abril de 2010.

    Gola, G., Negri, G. y Cappeletti, C. 1965. . 2.ª edición. Editorial Labor S.A., Barcelona, 1110 p.

    Font Quer, P. 1953. . Barcelona, Labor.

    Strassburger, E. 1994. . 8.ª edición. Omega, Barcelona, 1088 p.

    Capron , , American Society of Plant Biologists, Toronto, 2009.

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    Categorías: Términos botánicosBiología del desarrolloFisiología vegetalReproducción vegetal

    fuente : es.wikipedia.org

    Embrionysemilla

    El embrión y la semilla

    La semilla

    La semilla deriva del óvulo fecundado y, a su madurez, contiene el embrión y las sustancias de reserva (ver fecundación en plantas), rodeadas por una pared denominada tegumento seminal o episperma. Este tegumento posee dos capas llamadas testa (la más externa) y tegmen (la capa interna) que son derivadas de las capas que componen el tegumento de óvulo (primina y secundina). La testa, derivada de la primina es casi siempre dura y resistente, y el tegmen, derivado de la secundina, es mucho más delgado.

    La función del tegumento es proteger al embrión y las sustancias de reserva, pudiendo experimentar a veces algunas modificaciones que facilitan la dispersión de la semilla, como por ejemplo formaciones aladas, presencia de pelos, etc.

    ¿Dónde acumulan las semillas sus sustancias de reserva?

    El endosperma, tejido cuya función es acumular las reservas seminales (sustancias nutritivas para el embrión), se origina por la fusión de los núcleos polares del óvulo con una de las gametas masculinas. Puede persistir en la semilla madura o ser absorbido pronto por el embrión en crecimiento, acumulando este último las sustancias de reserva. En el caso de acumularse las reservas en el endosperma o albumen, las semillas se llaman endospermadas o albuminadas. Si lo hacen en el embrión, por lo común en los cotiledones, se denominan exendospermadas o exalbuminadas.

    Las formas, tamaños y colores de las semillas de distintas especies son sumamente variables, teniendo esto un valor sistemático en la clasificación de las plantas. Algunas semillas, como las de las orquídeas y amapolas, pesan apenas fracción de miligramos, mientras que las de algunas palmeras llegan a pesar varios kilogramos.

    El embrión

    Después de la fecundación (ver reproducción en plantas), la cigota se divide mitóticamente para generar el embrión, que está contenido en la semilla junto con la sustancia de reserva o endosperma.

    En el embrión pueden reconocerse diferentes estructuras, algunas de las cuales van a dar lugar a las distintas partes de la planta adulta. Así, podemos encontrar la plúmula o gémula que producirá las primeras hojas; la radícula, que formará la raíz primaria y el talluelo que dará origen al tallo de la plántula. Por otro lado, el embrión posee uno o varios apéndices laterales llamados cotiledones, que son hojas modificadas. Estas estructuras están relacionadas con la nutrición del embrión dentro de la semilla y, en algunos casos, tienen la función de realizar fotosíntesis para alimentar a la planta una vez que germina hasta que las primeras hojas puedan sostener su desarrollo. La unión entre el embrión y los cotiledones se da por el nudo cotiledonal.

    Los embriones y las semillas de monocotiledóneas y dicotiledóneas presentan algunas diferencias fundamentales. Veamos...

    Embrión y semilla de DICOTILEDÓNEA:

    Cuando se examina una semilla de poroto por su borde cóncavo pueden notarse: el hilio, la micrópila y el rafe. El hilio es una cicatriz, señal del sitio donde se insertó un pequeño tallo (el funículo) que mantuvo a la semilla unida al fruto. La micrópila es un pequeño orificio, por encima del hilio, por donde penetra el oxígeno cuando respira y los líquidos cuando absorbe agua para germinar. Muy cerca de esta depresión puntiforme aparecerá la radícula en el momento de la germinación. El rafe es un reborde que resulta de la soldadura del funículo con el cuerpo del óvulo. Por él corre el hacecillo que nutre a la semilla cuando la misma se halla en formación.

    Si retiramos el tegumento seminal, podemos ver dos estructuras de gran tamaño: los cotiledones. Si los separamos podremos observar por encima del nudo a la plúmula que está protegiendo al meristema apical (estructura que dará origen a las demás hojas y al tallo que se desarrolla por encima de ellas). También puede apreciarse, en el extremo opuesto, a la radícula y, en el medio, al talluelo, que generará el tallo por debajo de las primeras hojas.

    Las dicotiledóneas poseen semillas exalbuminadas o exendospermadas, ya que el embrión acumula las sustancias de reserva en sus cotiledones. Este es uno de los motivos por el cual éstos se encuentran tan desarrollados. En este caso, el endosperma como tal deja de existir.

    Embrión y semilla de MONOCOTILEDÓNEA:

    El embrión de las monocotiledóneas presenta características distintas con respecto a lo visto anteriormente. En primer lugar el embrión se presenta ocupando el tercio inferior de la semilla y se encuentra rodeado por una sustancia harinosa: el endosperma. La presencia de la sustancia de reserva en el endosperma indica que estas semillas son albuminadas o endospermadas. De todas formas, al observar al embrión puede distinguirse un pequeño cotiledón, que se halla adosado al endosperma, unido al talluelo por el nudo cotiledonal.

    ¿Si no acumula las sustancias de reserva para qué sirve el cotiledón?

    El cotiledón de las monocotiledóneas produce enzimas que ayudan a solubilizar las sustancias de reserva para que puedan ser aprovechadas por el embrión.

    Otra diferencia con el embrión de las dicotiledóneas, es la presencia de estructuras de protección para la radícula y la plúmula.

    fuente : botanica.cnba.uba.ar

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    Santiago 24 day ago
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