if you want to remove an article from website contact us from top.

    en los cuentos además de llamar nuestra atención nos ofrecen una representación de las historias

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga en los cuentos además de llamar nuestra atención nos ofrecen una representación de las historias de este sitio.

    Narración de historias

    Narración de historias

    Ir a la navegación Ir a la búsqueda

    «Storytelling» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Storytelling (desambiguación).

    La narración de historias, o simplemente narración, es el acto de transmitir relatos usando palabras o imágenes, habitualmente mediante la improvisación y recurriendo a distintos adornos estilísticos.1​ Las historias o narraciones se han compartido en todas las culturas como medio para entretener, educar, mantener la cultura o inculcar un sistema de valores morales. Los elementos esenciales en el acto de contar historias son argumento, personajes y punto de vista narrativo.

    Índice

    1 Perspectiva histórica

    2 Narración de historias en la actualidad

    3 La narración de historias y el aprendizaje

    4 La narración de historias en los negocios

    5 Narración de historias y comunicación

    6 Referencias

    Perspectiva histórica[editar]

    La narración de historias es anterior a la escritura, apareciendo al principio como una mezcla de relato oral, gestos y expresiones. Además de formar parte de los rituales religiosos, el arte rupestre puede haber servido como forma de contar historias en muchas culturas primitivas. Los aborígenes australianos pintaban símbolos en las paredes de las cuevas como método para que el narrador de historias recordara el argumento. La historia discurría entonces combinando la narración oral, música, arte rupestre y danza, lo que transmitía un conocimiento y significado de la existencia humana a través del recuerdo y la representación de historias. También se han esculpido los troncos de los árboles para grabar historias en forma de símbolos o escritura. Diseños complejos de tatuajes pueden tomar también la forma de narraciones, con información acerca de la genealogía, la afiliación o el estatus social.

    Con la llegada de la escritura y el uso de medios estables y portátiles, las historias eran grabadas, transcritas y compartidas en amplios territorios. Las historias se han tallado, esculpido, pintado, impreso o tintado en madera, bambú, marfil, así como en huesos, cerámica, pieles, papel, seda, o grabados en película fotográfica y almacenados en formato digital. Las historias orales se siguen memorizando y pasan de generación en generación, a pesar de la creciente popularidad de los medios escritos y televisados en gran parte del mundo.

    Narración de historias en la actualidad[editar]

    Contar historias en los tiempos modernos ha adquirido nuevos significados. Además de sus formas tradicionales (cuentos de hadas, cuentos populares, mitología, leyendas, fábulas, etc.), encontramos la narración como forma de transmitir los hechos históricos, la biografía de una persona, los comentarios políticos o la evolución de las normas culturales.

    La narración moderna también se utiliza ampliamente con fines educativos. Los nuevos medios de expresión y comunicación han creado nuevas formas para que las personas registren, propaguen y consuman las historias.

    Las herramientas para la comunicación asíncrona entre grupos proporcionan un entorno donde los individuos pueden transformar o reformular sus propias historias personales en narraciones grupales.2​ Un ejemplo es la red social de fotografía Instagram, que con su concepto de fotografía popular está favoreciendo la proliferación de contar historias entre sus usuarios y en blogs especializados.3​

    Los juegos y otras plataformas digitales pueden utilizarse para posicionar a un usuario como un personaje dentro de un mundo mayor. Los documentales, incluyendo los documentales interactivos en Internet, emplean las herramientas narrativas para transmitir la información sobre el tema que tratan.

    La narración de historias y el aprendizaje[editar]

    La narración de historias es una forma de compartir e interpretar experiencias. Las historias son universales, en el sentido de que pueden tender puentes culturales, lingüísticos y generacionales. Pueden ser utilizadas como método para enseñar ética, valores, y normas y diferencias culturales. El aprendizaje es mucho más efectivo cuando tiene lugar en ambientes sociales que proporcionan auténticas pistas sobre cómo se debe aplicar ese conocimiento. Así, las historias funcionan como herramienta de transmisión del conocimiento en un contexto social.

    El conocimiento humano se basa en historias y el cerebro humano está compuesto por la maquinaria cognitiva necesaria para reconocer, recordar y contar dichas historias.4​ Las historias se asemejan al pensamiento humano en el sentido de que las personas piensan en estructuras narrativas y la mayoría de las veces recuerdan los datos bajo la forma de una narración. Los hechos se pueden comprender como una versión más pequeña de una historia más grande, con lo que la narración puede ser un complemento del pensamiento analítico.

    Las historias tienden a basarse en experiencias, pero aprender de una experiencia no es automático. Normalmente una persona intenta primero contar la historia de esa experiencia antes de advertir su auténtico valor. En este caso, no aprende solo el que escucha, sino que es el narrador el que también se da cuenta de sus propias experiencias y antecedentes. Este proceso de narración da mucha seguridad porque el narrador efectivamente transmite unas ideas y, con la práctica, es capaz de demostrar el potencial de un logro humano concreto. La narración de historias aprovecha el conocimiento existente y tiende puentes tanto a nivel cultural como motivacional para encontrar una solución.

    fuente : es.wikipedia.org

    ▷ Las partes de un cuento

    Todo cuento tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. En este post te explicamos en detalle las partes de un cuento.

    ▷ Las partes de un cuento

    30 octubre 2020 (actualizado 2 diciembre 2021)

    Entendemos al cuento como la narración breve, creada por uno o varios autores, que puede estar basada en hechos reales y ficticios. La trama de estos está protagonizada por un grupo reducido de personajes y su argumento es relativamente sencillo. Estos textos pueden transmitirse de forma tanto escrita como oral, puesto que también están hechos para contarlos.  El objetivo de los cuentos no es otro que el de despertar una reacción emocional e impactante en el lector. También pueden incluir una enseñanza que ayude a los más pequeños en su día a día.

    Los cuentos tienen  una estructura de tres partes, que desglosamos en BABIDI-BÚ para que puedas escribir tu cuento

    ÍNDICE DEL ARTÍCULO

    Las partes de un cuento

    Todos los tipos de cuentos se dividen en tres partes: introducción, nudo y desenlace. Suele ser normal que, sobre todo en los tipos de cuentos infantiles, sigan esta estructura para construir las historias y que sean comprensibles para el público al que se dirigen. Lo habitual es que un cuento tenga una presentación de los personajes, el nudo que plantee la problemática que tengan que superar y el desenlace. Este suele ser un final feliz en el que los protagonistas consiguen su objetivo. Al menos en los cuentos infantiles.

    Esquema resumen de las partes de un cuento

    La introducción

    Esta parte del cuento coincide con el principio de nuestra historia. En este apartado será en el que presentemos el inicio de la historia, a nuestros personajes y los escenarios. Aquí tendremos que indicarle al autor cómo va a ser nuestra narración, qué le vamos a plantear en nuestro cuento y quiénes son los personajes y cómo van a comportarse durante la trama. Esto que presentamos en la presentación es lo que se quiebra o se altera en el nudo.

    En este sentido, supone el momento de la presentación de los personajes y el inicio de nuestra historia. Aquí podremos describir los escenarios, a los personajes, cómo son, cómo se van a comportar… Ten en cuenta que es en la introducción el momento de detallar todos estos aspectos. Y es que, en el nudo y el desenlace, no tiene sentido hacer la presentación de estos elementos, puesto que no lo permite la estructura.

    Además de esto, es importante que tengas claro al público que vas a dirigirte, ya que la composición será totalmente distinta a si se trata de un cuento adulto o de un cuento infantil. En el caso de los infantiles, es muy recomendable que no sobrecargues el cuento de personajes y escenarios. Solo supondrá un problema de comprensión para los pequeños. Y, como podrás imaginar, no escribiremos el mismo cuento para un niño de 5 años que para uno de doce.

    Tras tener claro qué es lo que tienes que hacer en la introducción y tengas hecha la presentación de tu cuento, es hora de pasar al nudo de la historia.

    El nudo

    En el nudo planteamos el conflicto o el problema que surge tras la introducción de nuestra historia y que nuestros personajes deberán resolver para llegar al desenlace. Es en este apartado en el que se producen los sucesos más importantes de nuestro cuento.

    El nudo es la parte más importante de los cuentos, ya que es lo que lo distingue de otro género literario. De él dependerá el éxito de nuestro cuento, porque es el que conseguirá enganchar al lector y que, por ende, quiera seguir leyendo nuestro manuscrito. Como decíamos, es la parte en la que planteamos el conflicto a la historia que hemos planteado en la introducción. No hay espacio para presentaciones. Los personajes deben de interactuar en el escenario para intentar solventar este planteamiento que hemos presentado.

    Como te decíamos en el anterior apartado, la complejidad del nudo también deberás adaptarla al público al que te diriges. Ten siempre presente que la lectura infantil debe ser un entretenimiento para los más pequeños. Por lo que evita crear historias que puedan ser muy complejas para el público al que te diriges. Ya que, de no tenerlo en cuenta, puedes hacer que tu lector se aburra y no termine de leer tu cuento.

    El desenlace

    La última parte de los cuentos es el desenlace, el lugar donde resolveremos el conflicto que hemos planteado en el nudo y que ha alterado a la introducción. Es el final de nuestra historia. Puede ocurrir que, algunos autores, decidan no cerrar el cuento con un final como tal. Si no que se trate de un final abierto, como los que encontramos en los cuentos infantiles. ¿Cuántas veces hemos leído o escuchado eso de fueron felices y comieron perdices para siempre?

    Sin embargo, si te decides por escribir un final abierto para tu manuscrito, debes de tener en cuenta que lo que dejas sin cerrar es la historia de estos personajes, pero sí debes cerrar tu nudo. Un cuento no puede terminar sin que hayas dado una solución al conflicto que planteaste. Quedaría inacabado, una de las peores acciones que podemos llevar a la hora de escribir.

    Y, como ha ocurrido en los otros dos apartados anteriores, el final de tu cuento deberá estar condicionado por los lectores a los que te diriges. En los cuentos infantiles es casi una característica muy recurrente es que estos tengan un final feliz. Un final en el que los protagonistas consiguen solventar la problemática presentada en el nudo. Además, sobre todo en los cuentos más tradicionales, se utilizaban a estos manuscritos para insertar una enseñanza que enseñara una lección a estos pequeños lectores. En el nudo se presentaba una problemática que acababa con la moraleja en el desenlace. Porque ya sabemos qué pasó con La Cigarra y la Hormiga, y la enseñanza que esta conlleva.

    fuente : www.babidibulibros.com

    ¿Qué es un cuento? Características, tipos y reflexiones

    Un cuento es una narración breve de ficción que se distingue por tener un comienzo, un nudo y un desenlace, además de mostrar un incidente que sucede en un...

    ¿Qué es un cuento? Características, tipos y reflexiones

    Catalina Arancibia Durán Máster en Literatura Española e Hispanoamericana

    Un cuento es una narración breve de ficción que se distingue por tener un comienzo, un nudo y un desenlace, además de mostrar un incidente que sucede en un tiempo y espacio determinados, experimentados por uno o más personajes.

    La historia debe generar interés a través de una atmósfera que logre capturar la atención mientras dura el momento de lectura. De igual manera, el narrador es fundamental para marcar el tono, ya que cambia la perspectiva si es omnisciente y lo conoce todo, o es protagonista y cuenta su versión de los hechos.

    Por otro lado, las características esenciales son la brevedad, la intensidad y síntesis, además de la apertura hacia reflexiones más profundas, que van más allá de la simple anécdota que se narra.

    Aunque existen subgéneros, ya sean infantiles, fantásticos, de terror o de misterio, todos comparten los mismos elementos que los diferencian de otros tipos de texto.

    También existe el microcuento que lleva al extremo la brevedad, como se puede ver en "El dinosaurio" de Augusto Monterroso: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".

    Características de un cuento

    Brevedad

    La característica principal de todo cuento es su brevedad, se trata de una historia que puede consumirse de forma rápida debido a su corta extensión y a la utilización de la mínima cantidad de elementos: un pequeño número de personajes, un incidente y un ambiente reducido.

    Intensidad y tensión

    Además de ser breve, el cuento debe atrapar al lector. Esto no quiere decir que sea requisito crear escenarios de acción y aventuras, sino que basta con plantear una situación inquietante, en donde el lector tenga la sensación de que algo va a ocurrir.

    Apertura

    Si bien toda historia cuenta una anécdota particular, de todas formas permite entrever los conflictos humanos y entrega la panorámica de una época, una sociedad o una vida.

    De esta manera, se puede comprender que un cuento puede contarnos una anécdota muy sencilla, que encierra un significado más profundo que se debe encontrar. Es tarea del lector indagar y descubrirlo.

    Tres tipos de cuentos

    Tradicionalmente se conocen tres tipos de cuentos:

    Volteriano

    En este caso se utiliza el cuento como vehículo de introducción de ideas. Durante la Ilustración, comenzó a democratizarse el conocimiento y la mejor manera para llegar a todos era a través de historias. Por tanto, la intención era pedagógica: comunicar conceptos políticos y filosóficos de forma sencilla y accesible.

    Romántico

    Es aquel que fija la tradición, es decir, materializa discursivamente un relato que sólo existía en el registro oral.

    Se trata de transmitir el espíritu de un pueblo. Por ejemplo, los famosos hermanos Grimm eran filólogos que buscaban recopilar los cambios de la lengua en su Alemania natal con un interés histórico y conservador. Así, tomaron historias que pertenecían a todos, y las llevaron al papel, instaurando una estructura, un ritmo y un estilo. Con ello, se convirtieron en Los cuentos de los hermanos Grimm.

    Por este motivo, estas historias clásicas resultan atemporales y "rellenables", se pueden ver diez versiones diferentes de La cenicienta dependiendo de la época y el contexto, y sigue funcionando.

    Literario

    Estos cuentos se caracterizan por su autonomía. Nacen con una intencionalidad diferente a los modelos anteriores, ya que persiguen un ideal estético y un afán creativo. Corresponden a la época del cuento moderno, con historias ligadas a un autor y su tiempo.

    Ejemplos de cuentos

    La continuidad de los parques (1956) - Julio Cortázar

    Este cuento del escritor argentino Julio Cortázar tiene una trama muy sencilla, es sobre un hombre que lee una novela. Lo interesante sucede cuando en esta simple anécdota, el autor logra generar una atmósfera inquietante y plantea reflexiones profundas sobre el poder imaginativo y creador de la lectura.

    Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

    fuente : www.culturagenial.com

    ¿Quieres ver la respuesta o más?
    Santiago 17 day ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    haga clic para responder