if you want to remove an article from website contact us from top.

    en cuanto al género y los niveles cotidianos de actuación de la ciudadanía, la mujer carga con una doble responsabilidad, ¿cuáles son?

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga en cuanto al género y los niveles cotidianos de actuación de la ciudadanía, la mujer carga con una doble responsabilidad, ¿cuáles son? de este sitio.

    Responsabilidad familiar ¿una cuestión de género?

    MODERNIDAD, MUJER Y TRABAJO FAMILIAR Toda sociedad se sustenta en un modelo antropológico de ciudadano que culturalmente es transmitido a...

    Anterior Siguiente

    Número 21 > EL TEMA: COLABORACIONES

    Responsabilidad familiar ¿una cuestión de género?

    Responsabilidad familiar ¿una cuestión de género?

    Autoría: Mª Ángeles Hernández Prados, Begoña Mª Lara Guillén, Universidad de Murcia

    DESCARGAR VERSIÓN EN PDF

    Resumen

    Cuestionarse la vida familiar desde una perspectiva de género no es una cuestión de moda, sino de justo reconocimiento a una labor socioeducativa desempeñada desde la invisibilidad, que reivindica, actualmente, su visibilidad.

    Este artículo contiene algunas reflexiones sobre el concepto socio-cultural de la mujer, entendido como algo en constante evolución. En este sentido, se hace un leve guiño al panorama histórico del papel de la mujer en la sociedad, especialmente en la etapa de la modernidad, para adentrarse en la situación actual de la vida familiar, donde se analiza el concepto de familia, las principales trasformaciones que experimenta en las últimas décadas, así como los modelos de organización interna. En lo que se refiere a este último punto se analiza la distribución del tiempo, los roles que asumen los miembros familiares, la atención al cuidado de los hijos, el reparto de tareas domésticas, etc. Todo ello facilita, no solo la conciliación de familiar con la vida laboral, sino también una mejora de la convivencia, de las relaciones interpersonales en la familia, y la materialización de la igualdad de géneros en la comunidad que forman la unidad familiar.

    Palabras clave

    Familia; Corresponsabilidad; Mujer; Modernidad; Conciliación;

    MODERNIDAD, MUJER Y TRABAJO FAMILIAR

    Toda sociedad se sustenta en un modelo antropológico de ciudadano que culturalmente es transmitido a las nuevas generaciones como sustrato que da sentido y orienta sus vidas. En función a este modelo se crean las capacidades humanas entendidas como el modo posible de ser persona, lo cual es el resultado, según Nussbaum (2012), de las capacidades internas/básicas, que no son lo mismo que las innatas, y posibilitan el desarrollo y formación posterior de las personas; así como de las capacidades combinadas entendidas como las posibilidades de funcionamiento de esas facultades personales en el entorno político, social y económico que nos ha tocado vivir. Desafortunadamente, lejos de defender un modelo único y común para toda la población de una misma sociedad, arrastramos de la historia la fuerte presencia de una bifurcación de la ciudadanía en función del género, lo que ha marcado diferencias sustanciales en las posibilidades de desarrollo de dichas capacidades en los hombres y en las mujeres, tanto en las internas como en las combinadas, pero especialmente en estas últimas.

    No se trata aquí de iniciar una travesía histórica imparable e inabarcable que nos aleje del objeto de este trabajo, aunque admitimos que es fundamental recuperar esa memoria de lo acontecido, ya que fruto de lo que somos se debe a lo que otros han sido y lo que nos han transmitido. La manera cómo las sociedades han definido a la mujer y la connotación social que ha recibido, ha determinado la relación que ha existido desde los hombres, desde el Estado, desde las instituciones, incluida la propia familia, hacia éstas.

    La historia también nos recuerda que las sociedades no permanecen estáticas,  reproduciéndose y perpetuándose de idéntica manera. No hace falta alejarnos mucho en el tiempo para evidenciar que el siglo XIX trajo consigo una profunda serie de transformaciones que repercutieron al mundo entero. El huracán modernista se ha caracterizado, principalmente por el predominio de la razón, la técnica y la ciencia, entendidas como el motor del progreso y bienestar social de la ciudadanía. Esta apuesta decidida por la economía y el mercado laboral como un único lenguaje acaba produciendo la unificación del discurso que se nos impone de forma aplastante acallando otras voces. De este modo, la racionalidad puramente instrumental establece la estrategia, el poder y la dominación como la base sobre la que se constituyen las relaciones interpersonales.

    La modernidad ha sido interpretada como un fenómeno caracterizado por el modo en que el hombre y la mujer emplean el tiempo fuera del contexto laboral (Bonke, 1995). La diferenciación en el uso del tiempo según el género, ha contribuido a la ruptura epistemológica del concepto de trabajo, en la década de los 80, abrió el análisis al trabajo de la mujer y a la existencia de las tareas doméstico-familiares, dejando la actividad regulada por el mercado laboral bajo el concepto de empleo (Torns, 2008). Todo ello ha favorecido la creencia de muchas mujeres de que las obligaciones domésticas son un obstáculo para su progreso profesional. Aspecto este que se ha visto confirmado estadísticamente en el Informe de mobbing maternal del Ministerio de Igualdad (2009), ya que el 75% de las mujeres encuestadas declara que ha sufrido problemas laborales por el hecho de su maternidad, reconociendo que el 25% de las mujeres entre 18 y 25 años que están embarazadas son despedidas.

    My Valentines de Max en Flickr

    Culturalmente, la maternidad se ha visto como causa de vulnerabilidad laboral en las mujeres. La Fundación Madrina siempre a tu lado (2010) que ofrece asistencia integral y acompañamiento de la mujer madre, cabeza de familia, con hijos menores a su cargo, en situación de dificultad social, víctimas de violencia, abuso o exclusión socio-laboral, afirma que “En España, todavía, el mayor acoso que sufre una mujer es por el hecho de ser madre, y especialmente es determinante la falta o abandono de la responsabilidad paterna”.

    fuente : eduso.net

    ¿Quieres ver la respuesta o más?
    Santiago 5 day ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    haga clic para responder