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    criterio ético que permite manifestar las potencialidades del ser humano, actuar o dejar de actuar de una manera u otra, haciéndose responsable de sus propios actos.

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga criterio ético que permite manifestar las potencialidades del ser humano, actuar o dejar de actuar de una manera u otra, haciéndose responsable de sus propios actos. de este sitio.

    Teoría de la activación humana: una oportunidad para el desarrollo de la potencialidad del talento en el contexto escolar

    El propósito de esta investigación fue Elaborar la teoría de Activación Humana para el desarrollo del potencial de talento en el contexto escolar. La orien­...

    La reflexión acerca del valor de lo humano, la existencia, el destino de la humanidad y del planeta, resulta imprescindible en la actualidad y es la educación, como proceso fundamentalmente humano, la que está llamada a comprometerse en esta misión. A partir de esta argumentación emerge la necesidad de una educación para la activación humana, que permita el desarrollo del potencial del sujeto, que se enfoque en su ser y su talento.

    En estos tiempos tan convulsionados, son muchas más las características humanas, individuales y sociales que tienen que cultivarse desde la educación. Preocuparse por el ser humano que demanda la sociedad y el planeta resulta muy complejo, se necesita saber vivir principios de integridad universal, de solidaridad, con el sentido de los ideales y los valores planetarios, hacerse responsable de la vida, acceder a los derechos fundamentales, saber trabajar, comunicarse; en fin, para pretender ser feliz cada vez se demandan más saberes, habilidades, conocimientos, procesos que lo permitan; por esa razón hay que detenerse a reflexionar, a sistematizar el ca­mino andado, para pensar y teorizar sobre el talento humano y en cómo activar todas las potencialidades que le son intrínsecas.

    Esta investigación se sustentan en el pensamiento complejo, sistémico, transdiciplinar y se estructuró por razón de un diseño emergente con una lógica configuracional. Con esta orientación se asumió que la realidad es múltiple e intangible, sin embargo se puede reconfigurar permanentemente a partir de relaciones dinámicas y complejas que permitan comprender, interpretar e intervenir la realidad para dar respuesta a los problemas que nos aquejan.

    De acuerdo con Leal (2010), la matriz epistémica constituye la fuente que origina y rige el modo general de conocer, dando origen a un sistema de ideas: una cosmovisión, una teoría, una ideología, métodos y estrate­gias correspondientes a un paradigma científico para abordar una realidad, sea esta natural o social. De esta forma, los sistemas de ideas noológicos, están absolutamente articulados a los paradigmas, los cuales se carac­terizan por contener instancias cerebrales, espirituales, computantes, cogitantes, lógicas, lingüísticas, teóricas, culturales, sociales, históricas que de él dependen.

    Ahora bien, de cara a un paradigma positivista, mecanicista, instrumental, de simplificación, Morin (2003) plantea la complejidad y el pensamiento complejo basado en los principios de relación, emergencia y au­to-eco-organización; el mismo centra todo fenómeno autónomo en relación con su entorno, el cual depende del punto de vista o focalización adoptada por el observador/conceptuador.

    Según el mismo autor (2016), lo complejo surge cuando un fenómeno posee rasgos que son a la vez comple­mentarios, concurrentes y antagonistas; donde las identidades pierden sus claridades y distinciones; hay des­órdenes e incertidumbres; las causalidades no son lineales ni claramente determinantes; donde se producen emergencias. A más de esto, lo complejo se reconoce en la tesis de la activación humana por varios aspectos: la necesidad de asociar el objeto a su entorno; la necesidad de unir el objeto a su observador; y el objeto ya no es principalmente objeto sino, más bien, un sistema organizado.

    El pensamiento complejo, como método del pensamiento, es una herramienta para alcanzar una interpreta­ción sistémica del universo, una visión de conexiones y uniones entre las cosas; orientado a construir pers­pectivas conectadas o tejidas de la realidad. Así también, está basado en nuevas reglas, es decir, otra lógica de comprensión de los fenómenos denominada principios supralógicos. Estos aspectos aportaron unas caracterís­ticas metodológicas, con los cuales se estableció una serie de principios para pensar y organizar el sistema de ideas y conceptos de esta investigación. (Morin, 1998).

    La característica principal de la metódica es la relación permanente, inseparable y recíproca entre sus ele­mentos, los cuales se aluden mutuos, cíclicos y continuamente en la comprensión de los fenómenos y en la reconfiguración teórica. Con esta naturaleza, podemos hablar de un plano del sujeto cognoscente, plano gnoseológico y un plano sistémico.

    Ahora bien, el diseño de investigación se refiere al plan global que integra de un modo coherente las estra­tegias previstas para responder de manera clara las preguntas de investigación; en otras palabras, orienta al investigador sobre lo que debe hacer para lograr los objetivos. (Hernández, Fernández y Batista, 2014; Bales­trini, 2016).

    Sin embargo, sustentados en la matriz epistémica de la complejidad, el diseño emergente de esta investigación se acoge a la lógica configuracional, entendida, de acuerdo con Leal (2009), como un proceso donde el inves­tigador, de forma creativa, organiza la diversidad de lo estudiado y de sus ideas en momentos de producción conceptual, que encuentran continuidad en su construcción teórica y contribuye a la creación de un método propio que ayude a pensar; en este caso sirvió para responder a los desafíos del problema relacionado con el desarrollo del potencial de talento humano, pero se fue construyendo durante el proceso.

    Los principios de complejidad, como ya se ha reiterado, constituyeron una base importante del proceso in­vestigativo en la configuración de la perspectiva de la Activación Humana para el desarrollo del potencial de talento en el contexto escolar. En este sentido la lógica configuracional y la denominación de la estructura de complementariedad del modelo de Murcia y Jaramillo (2008), vinieron a facilitar la planificación y desarrollo del diseño emergente de investigación, así como la posibilidad de articular los aportes más significativos de distintas tendencias investigativas, enfoques teóricos, instrumentos, métodos y técnicas, para alcanzar la in­tencionalidad de la tesis cuyo propósito fue generar un constructo teórico tejido mediante pliegues, repliegues y despliegues a través de momentos que ejercieron entre ellas una relación recíproca y continua.

    fuente : www.redalyc.org

    ÉTICA Y AUDIENCIA

      MUNDOS REFLEXIONADOSÉTICA Y AUDIENCIA[1]

    Begoña Román Maestre

    Doctora en filosofía, profesora de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Ramon Llul

    [email protected]

    Nos proponemos en este breve artículo ofrecer una serie de criterios éticos capaces de juzgar al único criterio que utilizan los medios de comunicación actuales, fundamentalmente radio y televisión, a la hora de evaluar la calidad del servicio que ofrecen. Nos ceñiremos a dos tradiciones éticas, la kantiana y la aristotélica, que nos orientarán en la propuesta de unos criterios éticos para la audiencia. También aludiremos a la dinámica de las organizaciones y de las organizaciones empresariales que son las empresas de comunicación, y acabaremos con algunas reflexiones sobre la otra parte implicada en la cuestión de la audiencia, a saber, la del usuario o consumidor concienciado.

    En las sociedades democráticas, en las que cada ciudadano tienen derecho a voz y voto, el papel de los medios de comunicación es clave, pues el ejercicio responsable de tal derecho de la ciudadanía sólo puede darse en condiciones de información y formación, y ésas son, junto con la de entretener, las tres funciones clave que los medios de comuncación tienen por . Una posibilidad que tienen estos medios de garantizar la calidad del cumplimiento de su cometido es la consulta al implicado, el usuario de tales medios, pidiéndoles su opinión sobre la información, la formación y el entretenimiento ofrecido.

    Pero en este mismo punto ya surgen los problemas, porque los medidores de audiencia sólo alcanzan a informar sobre la conexión de los aparatos receptores y, en absoluto, atención y recepción van siempre parejas: la conexión del aparato no informa sin más sobre la calidad de la escucha. Sí puede advertirse lo contrario, la falta de interés de un programa se demuestra en su falta de audiencia. Dicho de otra manera, el seguimiento masivo por parte de la audiencia de determinados programas es condición necesaria para conocer la calidad del servicio -en la vertiente de satisfacción del usuario, pero no es suficiente criterio para juzgar del cumplimiento de su labor. Así pues, la conexión de los medidores de audiencia es condición necesaria, pero no es condición suficiente para medir la calidad de la audiencia.

    En efecto, si reducimos el concepto de calidad, como suele hacerse, a la mera satisfacción del cliente y, en el caso que nos ocupa, reducimos la satisfacción a la conexión del aparato receptor, desconocemos como mínimo dos aspectos clave de la calidad: el aspecto , inherente al objeto, servicio o producto ofrecido; y el aspecto referente a la cultura o formación . Respecto del primer aspecto cabría analizar si se cumplen las finalidades que legitiman la oferta del producto o servicio y son su razón de ser: éstas son finalidades inherentes, intrísecas a las actividades, independientemente de los intereses de los sujetos que las llevan a cabo. Respecto del segundo aspecto cabe añadir que no es igualmente vàlida la opinión de un usuario poco exigente, que se acostumbró a lo ofrecido y que, a falta de conocer más calidad, se considera satisfecho con lo objetivamente mediocre, que la de un usuario in/formado. Es acertado aquel refrán popular que menta que "en el reino de los ciegos el tuerto es el rey".

    ¿Hay alguna posibilidad de acabar con ese círculo vicioso en el que los medios de comunicación ofrecen lo que la audiencia pide, mas la audiencia sólo pide a partir de una carta muy restringida que es, precisamente, la que se ofrece? Creemos que hay varias posibilidades, pero la indispensable consiste en asumir la dimensión ética que reclama toda de un servicio a un tercero; y más cuando lo que está en juego es el gran poder[2] de los medios de comunicación, con la consiguiente responsabilidad en el mecanismo democrático y la trascendentalidad de dicho mecanismo para la autonomía personal.

    No nos engañemos, tampoco nos será de mucho valor que el progreso meramente tecnológico ponga en manos de los usuarios la posibilidad de una democracia más directa y participativa, vía por ejemplo, pues el medio sólo ofrece la posibilidad tecnológica, pero ¿cuándo se puede hablar de abuso de lo que se dice y de lo que escucha?

    Aristóteles define la virtud moral como un hábito que consiste en un  término medio entre dos extremos que son dos vicios, uno por exceso, el otro por defecto[3]. Si aplicamos tal reflexión a la expansión de la democracia a la que apelan los apologetas de para vender la eticidad de esas tecnologías, nos hallamos ante el mismo vacío ético en el que caen radio y televisiones: en un extremo, el del defecto por falta de perspectiva, el ciudadano, a costa del bombardeo unísono -desde una única perspectiva- y constante de determinadas informaciones, termina concluyendo, por ejemplo, que información es la información. El extremo por exceso se da igualmente cuando se bombardea con tal pluralidad de perspectivas que, al carecer de criterio para enjuiciarlas, el ciudadano acaba considerándolas a todas ellas igualmente válidas.

    Y la pregunta por las consecuencias de todo ello es muy pertinente: ¿qué sucede cuando en una sociedad democrática los medios de comunicación pierden credibilidad? El peligro de entrar en una dinámica absurda, por carente de finalidad legitimadora, que no tenga más límite que el funcionamiento de los receptores medidores de audiencia, radica en la agonía de la democracia.

    fuente : www.crearmundos.net

    fuente : www.scielo.cl

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    Santiago 4 day ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

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