if you want to remove an article from website contact us from top.

    cientifico frances que mediante sus experimentos rebate la teoria del flogisto

    Santiago

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    obtenga cientifico frances que mediante sus experimentos rebate la teoria del flogisto de este sitio.

    Teoría del flogisto

    Solemos invitar al mundo a crear la suma de todo el conocimiento humano. En esta ocasión, invitamos al mundo a crear el sonido de todo el conocimiento humano.

    [¡Ayúdanos con las traducciones!]

    Teoría del flogisto

    Ir a la navegación Ir a la búsqueda

    Georg Stahl ayudó a desarrollar y popularizar la teoría del flogisto.

    La teoría del flogisto, sustancia hipotética que representa la inflamabilidad, es una teoría científica obsoleta según la cual toda sustancia susceptible de sufrir combustión contiene flogisto, y el proceso de combustión consiste básicamente en la pérdida de dicha sustancia. Fue postulada por primera vez en 1667 por el alquimista/químico alemán Johann Becher para explicar el proceso químico de la combustión.

    Índice

    1 Historia 2 Teoría

    3 Análisis a la teoría flogística

    4 Críticas a la teoría flogística

    5 El pensamiento alquimista

    6 Véase también 7 Referencias 8 Enlaces externos

    Historia[editar]

    Johann Becher propuso una versión particular de la teoría de los cuatro elementos: el papel fundamental estaba reservado a la tierra y al agua, mientras que el fuego y el aire eran considerados como simples agentes de las transformaciones. Todos los cuerpos, tanto animales como vegetales y minerales, estaban formados según Becher por mezclas de agua y tierra. Defendió también que los verdaderos elementos de los cuerpos debían ser investigados mediante el análisis y, en coherencia, propuso una clasificación basada en un orden creciente de composición.

    Becher sostenía que los componentes inmediatos de los cuerpos minerales eran tres tipos diferentes de tierras, cada una de ellas portadora de una propiedad: el aspecto vítreo, el carácter combustible y la fluidez o volatilidad. La tierra que denominó se consideraba portadora del principio de inflamabilidad. Su nombre podría traducirse como o , que en alquimia se conoce con el nombre de azufre, aunque Becher empleó también otras expresiones para designarla, entre ellas . Finalmente fue la palabra flogisto la que acabó imponiéndose, gracias sobre todo a la labor del más efectivo defensor de sus ideas, Georg Ernst Stahl.

    Teoría[editar]

    También se conocía desde hace mucho tiempo que algunas de estas sales metálicas podían ser transformadas de nuevo en los metales de partida. Stahl explicó este proceso suponiendo que los metales estaban formados por una cal y un principio inflamable que denominó flogisto, por lo que la calcinación, es decir, la formación de la cal, se podía explicar, al igual que la combustión, como un desprendimiento de flogisto, el cual se liberaba del metal y dejaba la cal al descubierto. El proceso inverso, la reducción de la cal al metal, podía ser igualmente explicada como una adición de flogisto. Si una sustancia rica en flogisto, como el carbón, era puesta en contacto con una cal metálica, podía transferirle su flogisto y dar lugar a la formación del metal.

    En palabras claras, Stahl consideraba que los metales y en general todas las sustancias combustibles contienen una sustancia que carece de peso, tal sustancia es la llamada flogisto. Cuando se calcina un metal o durante la combustión de cualquier materia, el flogisto se separa en forma de llamaradas dejando un residuo incombustible, conocido en la alquimia como "sal", comúnmente sucede al calcinar los metales, o simplemente cenizas, con una sencilla fórmula que es la siguiente: carbón = flogisto + cenizas o Metal = flogisto + herrumbre.

    Para reintegrar la ceniza en carbón bastaría pues añadir flogisto: ceniza + flogisto = carbón, como se entendía que (sucede por ejemplo en el mismo carbón) aquellos cuerpos que arden sin apenas dejar residuo, casi todo él era flogisto, por tanto, para reintegrar el metal, a la herrumbre añadiríamos flogisto, o lo que es lo mismo, un cuerpo muy rico en flogisto, así: herrumbre + carbón = metal

    Análisis a la teoría flogística[editar]

    El desarrollo de la química neumática en el siglo XVIII supuso nuevos retos para esta interpretación que fueron afrontados por Joseph Priestley. Este autor empleó la teoría del flogisto para explicar las transformaciones de lo que denominaba "fluidos elásticos" (o "gases", de forma aproximada, en nuestra actual terminología). Priestley introdujo expresiones como "aire flogistizado" y "aire desflogistizado". Se había observado desde muy antiguo que cualquier sustancia arde durante un periodo limitado si la cantidad de aire disponible es igualmente limitada (en caso de hallarse, por ejemplo, en un recipiente estanco). Priestley denominó al residuo de aire que quedaba tras el proceso de combustión (en realidad, una mezcla de nitrógeno y dióxido de carbono) "aire flogisticado", pues pensaba que durante la combustión dicho aire había absorbido todo el flogisto que tenía capacidad de albergar. La combustión cesaba porque no podía absorber más flogisto. Siempre siguiendo esta línea de razonamiento, cuando Priestley calentó la cal roja de mercurio y obtuvo un tipo de aire que podía mantener más tiempo la combustión lo denominó "aire desflogistizado". Años más tarde Lavoisier lo denominaría "oxígeno".

    fuente : es.wikipedia.org

    Antoine Lavoisier, el revolucionario químico que perdió la cabeza en la guillotina por una disputa científica

    Lavoisier revolucionó el mundo de la química pero la Revolución Francesa y el rencor que le guardaba uno de los más vigorosos defensores de los sans-culottes lo condenaron.

    Antoine Lavoisier, el revolucionario químico que perdió la cabeza en la guillotina por una disputa científica

    Dalia Ventura BBC News Mundo 28 septiembre 2019

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    GETTY IMAGES Pie de foto,

    Reinado del Terror: Uno de los políticos de la Revolución, de pie sobre una pila de cuerpos decapitados entre dos guillotinas, bebiendo sangre de un cáliz mientras llena otro con la sangre de la víctima recién decapitada.

    "", dijo el matemático ítalo-francés Joseph-Louis Lagrange.

    Lamentaba la decapitación de Antoine Laurent Lavoisier, quien había cambiado para siempre la práctica y los conceptos de la química forjando un sistema que le daría orden a los caóticos conocimientos de la alquimia.

    Lagrange y Lavoisier vivieron -como escribió Charles Dickens- en esos que "eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, era el siglo de la locura, era el siglo de la razón"... era el siglo XVIII, aquel de la Ilustración y, en Francia, de la Revolución, pero también de lo que hoy conocemos como "El Terror".

    Y en esos tiempos, a pesar de sus logros, Lavoisier tenía ciertos factores en su contra, además de un enemigo muy poderoso.

    Un retrato

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    GETTY IMAGES Pie de foto,

    Retrato de Antoine Laurent Lavoisier (París, 1743-1794), químico francés, con su esposa, 1788, obra de Jacques-Louis David (1748-1825).

    A menudo las obras de arte retratan momentos. Y, en este caso, retrata también un mundo que estaba a punto de desaparecer.

    Saltar Recomendamos y continuar leyendo

    Recomendamos

    Ether: el archirrival del bitcoin que está revolucionando el mundo de las criptomonedas con "la fusión"

    Qué es el “campo de oxidación” que rodea nuestro cuerpo (y cómo puede mejorar nuestra vida con su descubrimiento)

    La trágica vida de Jean Seberg, la musa de Godard cuya muerte en París en sórdidas circunstancias sigue rodeada de misterio

    El legendario director francés Jean-Luc Godard muere por suicidio asistido en Suiza

    Final de Recomendamos

    Pintados por el artista más distinguido de Francia en ese momento, Jacques-Louis David, en 1788, aparece el gran científico Lavoisier mirando con adoración a su brillante esposa, Marie Anne Pierrette Paulze-Lavoisier.

    En solo unos años, David, partidario de la Revolución Francesa y amigo de Jean Jacques Robespierre, tendría el control casi completo de las artes en Francia.

    Antoine Lavoisier estaría muerto.

    Marie Anne quedaría en la bancarrota, pero recuperaría los libros confiscados de su esposo, editaría sus notas adicionales y las publicaría, una década después de su muerte.

    Antoine et Marie Anne

    Antoine y Marie Anne se habían conocido cuando ella tenía apenas 13 años y su padre Jacques Paulze se vio en la necesidad de casarla rápidamente.

    Una baronesa estaba insistiendo en convertirla en la esposa de su hermano, de 50 años de edad.

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    GETTY IMAGES Pie de foto,

    En ese momento, Luis XV de Francia, conocido como el "Bien amado" y parte de la Casa real de Borbón, estaba en el trono.

    Marie se rehusaba a casarse con ese "tonto y ogro". Pero en la Francia borbónica era difícil negarse a los deseos de una baronesa.

    La vacilación de su padre, socio principal de una firma de recaudadores de impuestos, comenzó a amenazar su posición con la compañía tributaria.

    Había sólo una solución: no podía casarse con el viejo noble si ya estaba casada.

    Y Jacques Paulze tenía en mente a la persona adecuada: un joven apuesto y brillante que trabajaba en la compañía de impuestos llamado Antoine Lavoisier.

    Él aceptó y, con gran premura, en una gran ceremonia en diciembre de 1771 se oficializó el vínculo.

    Ese apuesto y brillante joven

    Antoine Lavoisier ya se había hecho un nombre, porque además de recaudador de impuestos había estudiado química.

    En aquella época, la ciencia casi siempre era un quehacer de hombres que, aunque tuvieran otros trabajos, contaban con el tiempo y los recursos disponibles para dedicarse a ella.

    FUENTE DE LA IMAGEN,

    GETTY IMAGES Pie de foto,

    Lavoisier trabajaba jornadas completas pero diariamente le dedicaba tres horas en la mañana y tres en la noche a la ciencia. Y el sábado era su día favorito pues a su casa acudían otros científicos y entusiastas a discutir avances y teorías.

    Por su trabajo en geología y su plan para proveer luz a las ciudades grandes, Lavoisier había sido electo miembro de la Academia de Ciencias de Francia en 1768 cuando tenía solo 25 años.

    En la década de 1770 realizó su trabajo más brillante, descubriendo cómo se queman materiales como la madera.

    En la época, se creía que a medida que ardían, liberaban una sustancia misteriosa llamada flogisto (del griego 'inflamable').

    fuente : www.bbc.com

    La revolución química de Antoine

    American Chemical Society: Chemistry for Life.

    La revolución química de Antoine-Laurent Lavoisier

    La revolución química de Antoine-Laurent Lavoisier Un Lugar Emblemático Internacional en la Historia de la Química

    Inaugurado el 8 de junio de 1999, en la Academia de las Ciencias del Instituto Francés en París, Francia

    Folleto conmemorativo (PDF en inglés)

    Antoine-Laurent Lavoisier cambió para siempre la química, tanto teórica como práctica, al crear una serie de nuevos análisis de laboratorio que pondrían orden en el caos de conocimiento generado a lo largo de siglos de filosofía griega y alquimia medieval. El trabajo de Antoine-Laurent Lavoisier por conceptualizar los principios de la química moderna hizo que las generaciones futuras lo consideren el fundador de esta ciencia.

    Contenido

    Creencias sobre la química en la época de Lavoisier

    La combustión y el ataque al flogisto

    Surge una nueva química

    La vida de Antoine-Laurent Lavoisier (1743-1794)

    Lecturas adicionales

    Inauguración del Lugar Emblemático Histórico y agradecimientos

    Cómo citar esta página

    Folleto conmemorativo de “La revolución química” producido por el programa de Lugares Emblemáticos Históricos Nacionales en la Historia de la Química de la ACS en 1999 (PDF en inglés).

    Creencias sobre la química en la época de Lavoisier

    Cuando un joven Lavoisier de 17 años dejó el Colegio de las Cuatro Naciones de París en 1761, la química difícilmente podría considerarse ciencia, tal y como la entendemos hoy. A diferencia de la física, que había alcanzado su mayoría de edad gracias al trabajo de Isaac Newton un siglo antes, la química todavía estaba sumida en el legado de los filósofos griegos. La noción de los cuatro elementos de Aristóteles — tierra, aire, fuego y agua — había sido modificada lentamente por los alquimistas medievales, que agregaron su propio lenguaje y simbolismo arcano.

    En el corazón de esta mezcolanza de saberes yacía el concepto de flogisto. Desarrollado por el científico alemán Georg Ernst Stahl a principios del siglo XVIII, el flogisto era un concepto químico dominante de la época, ya que parecía explicar muchas cosas de una manera simple. Stahl creía que cada sustancia combustible contenía un componente universal del fuego, al que llamó flogisto, procedente de la palabra griega para decir inflamable. Debido a que una sustancia combustible como el carbón pierde peso cuando se quema, Stahl razonó que este cambio se debía a la pérdida de flogisto, que pasaba a formar parte del aire.

    Por lo tanto, se pensaba que cuanto menos residuo dejaba una sustancia después de ser quemada, mayor era su contenido de flogisto. Pasando de sustancias orgánicas a metales, Stahl sabía que una cal metálica (lo que hoy conocemos como óxidos), formaba el metal original al calentarla con carbón. Para explicarlo, propuso que el flogisto del carbón vegetal se unía con la cal. Por lo tanto, los metales también se clasificaban como combustibles, ya que se pensaba que contenían flogisto.

    La dificultad de este marco teórico residía en la reacción inversa. Cuando los metales se calentaban al aire, el producto resultante pesaba más que el metal original. No menos, como era de esperar si el metal hubiera perdido el componente de flogisto. Esta inconsistencia hizo que algunos flogistonistas sugiriesen que el flogisto tenía un peso negativo. Lavoisier conoció el flogisto gracias a Guillaume François Rouelle, a cuyas conferencias asistió mientras estudiaba derecho. En 1772, después de haber abandonado las leyes para emprender su carrera científica, Lavoisier dirigió su curiosidad al estudio de la combustión.

    Volver arriba

    Lavoisier con sus discípulos, de un bajorrelieve de Louis Barrias.

    Cortesía del Museo de Bellas Artes de Grenoble

    La importancia de la tarea que teníamos a la vista me impulsó a emprender todo este trabajo, que me parecía destinado a provocar una revolución en… la química. Queda por hacer una inmensa serie de experimentos.

    La combustión y el ataque al flogisto

    En sus experimentos con fósforo y azufre, sustancias que se quemaban fácilmente, Lavoisier demostró que, al combinarse con el aire, aumentaban de peso. Con cal de plomo podía capturar una gran cantidad de aire, que se liberaba cuando se calentaba dicha cal. Para Lavoisier, que a estas alturas ya era escéptico, el flogisto no podía explicar estos resultados.

    Aunque Lavoisier se dio cuenta de que la combustión involucraba al aire, la composición exacta del aire no se conocía por aquel entonces. En agosto de 1774, el eminente filósofo natural inglés Joseph Priestley se reunió con Lavoisier en París. Describió cómo, recientemente, había calentado cal de mercurio (un polvo rojo) y recogido un gas que hacía arder una vela de manera potente. Priestley creía que su "aire puro" mejoraba la respiración y hacía que las velas ardiesen por más tiempo porque estaba libre de flogisto. Por esta razón, llamó al gas que obtuvo de la descomposición de la cal de mercurio “aire desflogisticado".

    fuente : www.acs.org

    ¿Quieres ver la respuesta o más?
    Santiago 11 day ago
    4

    Chicos, ¿alguien sabe la respuesta?

    haga clic para responder